La fotografía es un tatuaje en la memoria

La fotografía es un tatuaje en la memoria

Después de años ejerciendo de madre de manera muy intensa, qué bien sienta pegarse un buen homenaje con las amigas.

A veces parece  más fácil que te toque la lotería que encontrar una fecha en el calendario que le cuadre a todas, pero al final las ganas locas de tener ese momento para nosotras y un poco de organización, consiguieron el milagro.

Finalmente, pudimos marcar unos días en la agenda y decir “Esto es inamovible. Ya puede tronar y caerse el mundo a pedazos, que yo me voy con mis amigas a darlo todo”.

Para mis dos compañeras de esta aventura y para mí, la disculpa fue hacernos un tatuaje, el primero para las tres. Y el destino, Barcelona.

Llevábamos desde enero esperando este viaje. Conseguir cita con Mónica Sampietro es poco menos que misión imposible, pero yo soy muy cabezona y no quería que nadie más estrenase mi piel. Así que tras año y medio intentándolo, lo conseguí. Y además me fui con la mejor de las compañías.

Tatuarse a los treinta y tantos

Los tatuajes me han gustado desde siempre, pero había dos miedos que me echaban para atrás (y supongo que son los miedos comunes de cualquier que se lo esté pensando):

  • Cansarme del tatuaje en cuestión.
  • No soportar el dolor.

Y como los últimos años estoy trabajando duro en derribar cada uno de los temores absurdos que evitan que haga aquello que me apetece hacer, por fin le llegó la hora a estos. Se dice pronto, pero en realidad llevo pensando en este tattoo más de dos años.

Primero surgieron las ganas de tener uno, sin más, y más tarde la idea de lo que quería. Lo único que tengo seguro en esta vida, como cualquier madre, es el amor hacia mi hijo. Así que estaba claro que tenía que ir sobre él, pero también quería que hablara sobre mí. Resulta que yo también soy una persona importante en mi vida 😛 .

Entonces surgió la imagen del cactus. Quizá otro día te explique todo lo que significa este cactus para mí.

Si te parece una chifladura hacerte el primer tatoo a estas edades, un capricho más propio de la adolescencia, te diré que puede que tengas razón, pero que vivan las extravagancias porque a la locura se unieron Violeta y María, y las tres juntas hemos vivido un fin de semana intenso, divertido y lleno de una energía brutal. Como las protagonistas de una novela de aventuras juvenil.

Tatuarme a los treinta y tantos, en grupo, y con alevosía, ha sido un plan delicioso. Creo que me siento hasta más joven.

La importancia de retomar el hilo: ¿quién eras antes de ser madre y tener mil obligaciones?

A simple vista parece que el tatuaje ha sido el motivo principal para hacer este viaje. Pero si miro las imágenes del fin de semana, me doy cuenta de que lo verdaderamente importante fuimos nosotras.

Nuestra felicidad sale por los poros, y no somos capaces de disimularlo ni un poquito.

Estar juntas, pensar sólo en femenino, alquilar un apartamento precioso, pasear por una ciudad llena de vida (y lluvia), mirar tiendas, probarnos ropa, hablar sin que nadie nos interrumpa, sin que nadie nos haga perder el hilo de la conversación, ¡qué sensación tan maravillosa! Ha sido liberador, estoy segura de que me entiendes.

La maternidad es maravillosa pero es fácil perderse en ella, ¡y está muy bien! Forma parte del camino y tienes que experimentarla a tope. Pero, ¿qué pasa cuando los niños crecen y tienes más tiempo para ti? A veces te das cuenta de que has olvidado quién eres, qué te gustaba hacer y cómo hacías para romper las rutinas. Y para colmo, es probable que descubras que ya no eres la de antes.

¿Recuerdas cómo eras y cuánto te apoyabas en tus amistades cuando eras una jovenzuela?

Si necesitas retomarlo, recuperarte a ti misma, no tienes que sentirte mal por ello, por querer salir sin hijos ni maridos. Creo que es sano. Y que debemos sentirnos bien con cada decisión que tomamos y disfrutar cada una de ellas.

Conectar con nosotras mismas, ejercitar la complicidad con las amigas, compartir nuestras historias personales, es un regalo que tenemos que hacernos. Nos lo debemos tras muchos años con la cabeza metida en la maternidad, los trabajos, la familia.

Disfrutar de esta forma, sólo nosotras, mujeres, amigas. Te lo recomiendo hasta el infinito. Es más, deberían prescribirlo los médicos. He dicho.

Fotografías para grabar ese momento, recordar y volver a viajar allí una y otra vez

De este viaje me llevo 2 tatuajes, ropa a estrenar y momentos que no quiero olvidar jamás.

Recordar el momento que estamos viviendo ahora mismo será más importante cuando la vida no me tenga preparadas vivencias tan bonitas. Sentarme a ver estas imágenes tendrá mucho más valor de aquí a unos años.

Ahora tengo la memoria fresca, la piel de gallina aún no se me ha pasado y recuerdo todo con mucha viveza. Pero el tiempo y la vida se encargarán de difuminarlo.

Por eso, mis amigas y yo hemos decido hacernos un álbum con las fotos del fin de semana. También queremos tatuarnos en la memoria las anécdotas, las calles por donde paseamos, las risas y las pintas que llevábamos. Lo queremos todo, lo más amarrado posible a nuestra piel.

Así, cada vez que lo necesitemos, abrir el álbum será como escapar de nuevo las tres solas a ese lugar donde fuimos intrépidas jovencillas otra vez. Revivirlo a través de las imágenes, y volver a ese estado emocional que forjamos juntas.

Y tú, ¿cuándo fue la última vez que te diste un homenaje con tus amigas?

Un nuevo miembro de la familia está a punto de llegar :: Sesión de fotos en Cantabria

Un nuevo miembro de la familia está a punto de llegar :: Sesión de fotos en Cantabria

Algo grande estaba a punto de ocurrir.

Toda la familia estaba a la espera de un nuevo miembro, y se percibía una alegría que se expandía en el universo sin que nada lo pudiera evitar. Se contagiaba a todo el que se acercaba a medio metro a la redonda. Y una emoción contenida llenaba el pecho de cosquillas con solo cruzarse una mirada.

Silvia sentía que tenía que atrapar todo lo que estaba experimentando. Sabía que no se volvería a repetir de la misma forma y quería recordarlo tal y como era entonces.

Su sesión de fotos de familia tenía que ser ahora, porque días después los cuatro ya serían cinco y la vida se aceleraría, ¡plum! de repente y de una forma maravillosa.

Las fotografías lo captan porque no puedes escapar de tu felicidad. Las risas, el cariño y la ternura que todos despliegan en torno a la madre están ahí, en cada imagen y en cada gesto.

Es imposible ocultar la alegría.

Que no, que no se puede. Que cuando uno está radiante eso sale disparado por los poros, es como intentar meter demasiada ropa en la maleta, que la cremallera cede y desparrama el contenido.

Y para muestra, varios botones. Risas, abrazos, juegos… está todo ahí, sólo hay que verlo.

Silvia y su momento.

Es probable que me hayas leído esta frase unas 100 veces: mamá, tienes que salir en las fotos. Sí o sí.

Casi siempre somos nosotras las que cogemos la cámara y fotografiamos al resto. Y cuando vamos a abrir el álbum de fotos, nos llevamos la sorpresa. ¿Dónde estamos? Escondidas, tras la cámara.

Desconozco si es porque en algunos momentos tenemos la sensibilidad a flor de piel y eso hace que se nos agudicen los sentidos. Observamos a nuestro alrededor con otros ojos y percibimos lo especial y efímero de cada instante. Casi siempre somos las que fotografiamos, y eso nos deja fuera de la escena que se retrata. Hay que cambiarlo.

Porque está claro que el proceso de ser mamá es algo que nunca olvidarás. Pero aquí están las fotografías para recordarte lo bella que estabas y refrescarte la memoria.

Sabes que estás ante una buena fotografía, cuando al mirarla eres capaz de percibir aquellos días como si estuvieran ocurriendo ahora. Rememoras los sonidos y colores del lugar. La ropa y cómo te quedaba por aquel entonces. Cómo ha cambiado tu cuerpo, cómo han crecido tus niños y la energía que tenían aquel día.

Pero también la calma, la espera. Lo que sentías los días previos al nacimiento.

Este era el momento de Silvia, guardado para la posteridad. 

Gracias, Silvia y familia, por dejarme retrataros y contar vuestra historia con imágenes ♥

5 consejos para mimar tu proyecto personal y hacerlo imparable | Diario

5 consejos para mimar tu proyecto personal y hacerlo imparable | Diario

Fotografía de Mela Revuelta

Hazme libre remontó el vuelo hace casi dos semanas. La realidad es que, a día de hoy, me sigue costando dar con palabras para expresar todas las emociones que viví en ese momento.

Todo el tiempo que ha pasado desde que terminé de seleccionar las fotos de la exposición hasta que salió a la luz me ha dado para reflexionar hasta el infinito y más allá.

Pero he querido condensarte todas las conclusiones a las que he llegado, y hacerte unas sugerencias que yo misma seguiré cuando repita el proceso. Así que, aquí van unos consejos si estás pensando en sacar adelante un proyecto personal, sea cual sea su naturaleza.

Y al final, el vídeo de la inauguración de Hazme Libre.

5 consejos para mimar tu proyecto personal y que sea imparable.

  1. Date tiempo y fíate de tu instinto. Estos procesos requieren tiempo de reflexión y, aunque muchas veces la primera idea es la buena, si la maduras será todavía mejor. Precipitarse no suele generar buenos resultados.
  2. Anota todas las ideas (incluso las más locas) que se te ocurran. Vive pegada a un block de notas. Si es posible, incluso una grabadora.
    En varias ocasiones me he visto contándole a alguien mi idea y diciendo exactamente las palabras que llevaba buscando varios días. Y se han ido “como lágrimas en la lluvia” porque no tenía donde apuntarlas y después ya no recordaba cómo lo había expresado. ¡Es frustrante! Que no te pase a ti.
  3. Haz equipo con personas con las que conectes, que entiendan a la primera tu proyecto y que te toquen la fibra con su trabajo, porque así el tuyo se enriquecerá y dará un estirón tremendo.
    Y rodéate de gente que te aporte vibraciones positivas, comentarios útiles y que estén con el mismo nivel de energía que tú. El resultado puede ser tan diferente como ir contracorriente o coger una ola.
  4. Déjate aconsejar, pero no pierdas tu visión y tu esencia. Si tienes la suerte de poder contar con la experiencia de otras personas, aprende todo lo que puedas de ellas, pero defiende tu esencia porque es lo que hará de tu proyecto algo único.
  5. Disfruta. Es TU PROYECTO, tu criatura. Has puesto el corazón y la ilusión en él. Has trabajado un montón y has pasado por momentos duros, de dudas y de resolver dificultades. Pero tienes que sentir gozo. Si esto no te dibuja una sonrisa, algo va mal.

Te dejo el vídeo sobre el día de la inauguración que Txatxe Saceda (quédate con este nombre, porque será ¡grande!) creó para Hazme Libre. Creo que condensa a la perfección el cariño y la emoción que sentí. Mejor que si tratara de contártelo con palabras.

 

¡La emoción! Ahí llega otra vez.

Seguro que algún día podré ver el vídeo sin que se me ponga la carne de gallina. Pero no será hoy 😀

Agradecimientos

Antes te hablé de la importancia del equipo, de rodearte de gente increíble. Pues yo no quiero despedirme sin presentarte al mío. Las personas que me han acompañado en este viaje, que no termina.

TERE

Ella es mi compañera. Cada día hace más suyos mis proyectos, y les da cariño a raudales. Ella es la que me empuja cuando yo no puedo tirar de mi misma. Ella es una de las culpables de que Hazme Libre hoy sea una realidad, algo tangible. Ella cree que la quiero por su trabajo (que también), pero en realidad la quiero porque me acompaña, me escucha, y el trabajo en su compañía es mucho más divertido ♥

TXATXE

La última incorporación, y ya me ha hecho llorar más que nadie. Su trabajo conecta con el mío de inmediato y sabe lo que quiero sin decírselo. Él es el autor del vídeo que has visto más arriba, pero también se curró el vídeo con el que cerré la presentación de la exposición y con el que todos acabamos emocionados. Su sensibilidad la quiero cerquita de mí ♥

MARÍA

Fotografía de Mela Revuelta

Qué decir de María que no haya dicho ya. Ella es la madrina de Hazme Libre. Me ha acompañado con cariño, con respeto y con mucha sabiduría. Verla montar la expo fue una de las mejores experiencias del proceso. Su profesionalidad y saber estar. Increíble ♥

Hay más personas implicadas en todo esto. Está Quique, de Dlux, que se encarga de hacer todas mis copias desde hace años, y que siempre trabaja impecable. Pero que en esta expo no sólo ha estado impecable, sino que además ha resuelto un montón de problemas en tiempo record. Lo más ♥

También están los chicos que montaron las fotos en los marcos, los que las colgaron, limpiaron y mimaron para que hoy las podamos ver en el centro Madrazo. Todos ellos verdaderos profesionales y a los que no puedo dejar de nombrar.

Y por supuesto, está ÉL.

Mi inspiración, mi motor. Sin él, este camino no existiría, yo no existiría tal y como soy ahora. Gracias, Señor Bajito ♥

 

Seguir creciendo duele | diario

Seguir creciendo duele | diario

Crecer duele. Y no me refiero sólo a esa fase en la que sientes cómo se te estiran los huesos…

Verás. Cada vez tengo más claro que son las situaciones complicadas o las que te suponen un reto las que te enseñan de verdad. Si todo fuera sencillo, sin dificultades, la vida nos llevaría en volandas pero no aprenderíamos absolutamente nada.

Cuando te tragas el miedo, la pereza y la vergüenza, le echas valor al asunto y te enfrentas a una situación que no te apetecería tener que probar por nada del mundo, estás sufriendo un poquillo, sí, pero también creciendo, progresando.

Ya te desvelé una de las noticias que más ilusión me hacía contar: mi primera exposición «Hazme libre» se inauguró el pasado jueves día 1 en el centro cultural Doctor Madrazo, Santander. Llegar hasta aquí ha sido un camino increíble pero también ha estado lleno de momentos duros, de dolor, de muchos miedos… Los he ido batiendo uno a uno y todo ello me ha hecho crecer. Ahora soy más fuerte.

Con el desarrollo de esta exposición siento que puedo cerrar una etapa que ha durado unos 7 años, y con la que comenzó mi viaje en la Fotografía.

Este viaje continúa, y yo estoy dispuesta a encarar más desafíos y a dejarme llevar. ¿Hacia dónde me conducirá?

Salir de la zona de confort o lo que viene siendo, cagarte de miedo

Todo esto de la expo me ha pillado en un momento de mi vida muy bueno, fuerte y con ganas de experiencias nuevas.

Mi apuesta por salir del mundo online y tirarme de cabeza al mundo real se está viendo materializada, y hace un par de semanas tuve una dosis bien densa de todo esto. Me fui a Madrid al Tribucamp 2018 (un evento para emprendedores con negocios online)  y a un curso de imagen personal con Sara Pellicer en Oh! La Luna.

Ninguna de estas dos formaciones estaba en mi agenda pero una semana antes de llevarse a cabo me dijeron ¡ven!, y me hice la maleta corriendo. Tenía que aprovechar ese impulso. Era una ocasión excelente para ver si realmente tenía ganas de mostrarme y relacionarme más allá de mi entorno y de las personas que conozco.

No te voy a engañar, sudé como un pollo. A parte del calor que hacía en el Tribucamp, aquello era para mí una de esas experiencias aterradoras que en un tiempo pasado hubiese evitado a toda costa.

¿Hablar con otros profesionales que no conozco? ¿Contarles a qué me dedico? Uy, quita, quita. Déjate de experimentos sociales, Rebeca. Mejor me quedo detrás de la pantalla del ordenador, que este es terreno conocido.

Todo muy cómodo, pero ¿qué consigues así? Estancarte.

Así que me dije “Rebeca, tienes ganas, te está entrando como una especie de calambre por todo el cuerpo que te impulsa a ir. Aprovecha esta sensación y apúntate a todo antes de que te arrepientas”. Salí de mi zona de confort. La vuelta atrás no era una opción.

Con Maïder Tomasena en Tribucamop 2018

Con Sara Pellicer tras su curso intensivo de imagen personal

Con Coco Dávez, en su maravilloso estudio

 

La tribu de los emprendedores digitales: el Tribucamp2018

Siempre se ha dicho que los emprendedores somos de otra especie. Lo cierto es que somos igual que tú sólo que hemos tomado la decisión de llevar las riendas de nuestro propio negocio.

Pero, quizá porque el mundo digital tiene la ventaja de acercarte rápidamente y sin barreras físicas a otras personas afines a ti, diría que los emprendedores online formamos una tribu urbana variopinta.

Como también necesitamos cariño, consejo y seguir aprendiendo, de vez en cuando surgen estos eventos en los que otros profesionales te cuentan sus experiencias y hablan de aquello en lo que son expertos. También es una ocasión para desvirtualizar a gente a la que sigues desde hace tiempo, y ver que son humanos, como tú.

El cartel del evento era increíble. Los ponentes tenían tan sólo 30 minutos para dar contenido de valor a todos los que estábamos allí, y lo consiguieron. Parece que 30 minutos no dan para nada, pero estos profesionales aprovecharon hasta el último de los minutos para darnos ideas, hablarnos de emprendimiento, de la importancia de crear un buen equipo, de estar en sintonía con tu idea y tu servicio o producto, y hasta hicimos un poquito de mindfulness.

Teníamos dos salas a nuestra disposición, y en muchos de los horarios las charlas eran simultáneas, así que teníamos que elegir a cuál asistir. No fue sencillo, porque la calidad era muy alta y queríamos estar en todas partes, pero sin duda había contenido para todos los gustos y niveles de emprendimiento.

Aproveché para saludar a algunos de ellos a los que seguía y admiraba desde hace mucho tiempo, como a Maïder Tomasena.

Pero fue una ocasión estupenda para descubrir a otros profesionales que me impactaron a nivel profesional, pero sobre todo a nivel personal, como Víctor Campuzano. Él fue mi gran revelación e inspiración del fin de semana. No me pudo gustar más lo que nos contó y cómo resolvió los mil y un problemas a los que se tuvo que enfrentar sobre el escenario. Sin duda, verlo en acción me ayudó a aguantar los embistes que sufrí el día anterior al estreno de mi expo.

Con Victor Campuzano, mi revelación de ese fin de semana

Durante los días del Tribucamp me llené la cabeza de ideas interesantes y aprendí de las experiencias de otros, pero lo que más disfruté fue la conexión con los participantes (que era justo lo que más temía).

Al final, todos necesitamos sentirnos respaldados, sobre todo cuando estás al frente de un negocio, y ver que hay humanidad tras otros perfiles, saber que muchos pasan por las mismas etapas, dificultades y miedos que tú te tranquiliza y ayuda a seguir adelante.

Mientras asimilaba lo aprendido, llegó el día de la exposición. Pero de eso mejor te hablo otro día, que todavía necesito digerirlo y ordenar las sensaciones en mi cabeza.

Feliz semana ♥

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