¿Dónde habita la belleza? | Un proyecto fotográfico sobre la mujer.

¿Dónde habita la belleza? | Un proyecto fotográfico sobre la mujer.

Fuí adolescente en unos años donde las modelos tenían unas medidas muy concretas (el famoso 90-60-90), y donde los referentes de mujer a los que tenías alcance, se basaban en su físico principalmente.

El cuerpo lo era todo para la mujer.

Aunque también había que cultivar la mente, nuestros cuerpos estaban en el centro de la conversación. Y no importaba como fuese, nunca conseguirias ser como se esperaba.

Tu culo, tus tetas, tus caderas, tu vello corporal, tu altura, tus manos, tu color de piel… Todo se somete a examen, es juzgado y criticado. 

Crecí en una cultura, en la que tenías que esconder que te venía la regla, te crecían las tetas, y te convertías en mujer. Pero a la vez, todos ansiaban que lo fueras.

Crecí con la idea de que mi cuerpo no era mío. Era de los demás. Todos podían disfrutar de él, criticarlo, admirarlo y decidir si era o no óptimo. Todos menos yo.

Entre mujeres.

¿Es posible un mundo donde las mujeres vivamos en paz? ¿Es posible un mundo, donde la mujer no se sienta juzgada, donde su cuerpo sea libre y válido por el simple de ser, de existir?

Tengo la esperanza de que sí. Quizás no a corto ni medio plazo. Pero sí algún día.

De momento, hemos conseguido colocar el feminismo en el centro de la mesa.

Crecí en una cultura en la que te contaban que la mujer era la peor enemiga de la mujer (madredelamorhermoso….)

Y mi sensación personal es que, ahora, nosotras nos sostenemos, nos cuidamos.

Hace unos días tuve la enorme suerte de acompañar a un grupo de mujeres a un entorno precioso y realizar allí una sesión fotográfica que irá destinada a ilustrar el calendario del próximo año de la Asociación Mater con el que se recaudarán fondos para seguir promoviendo una maternidad consciente y temas en los que la mujer está directamente implicada.

Colaborar en este trabajo ha sido un lujo, un regalo en forma de sororidad. De poder comprobar en primera línea cómo la belleza de las mujeres radica en todo su ser, y no solo en su cuerpo. También en su fuerza, en su instinto, en su mirada.

Cuerpos de madres, mujeres sabias, risas y muchas ganas de verse y sentirse poderosas han sido protagonistas de esta sesión.

¿Dónde habita la belleza?

Por si no lo sabes aún, he comenzado un proyecto personal nuevo. Uno dedicado a nosotras, las mujeres y a nuestros cuerpos.

Porque ellos han sido y son objetivo de miradas y críticas constantes. Porque las mujeres vivimos a través de él un sinfín de represiones, de agresiones, abusos y violencia.

El cuerpo es nuestro centro, pero siempre en manos del resto. Es donde volcamos ansiedades, miedos, dudas, complejos… Y cámara en mano, me gustaría acompañar a otras mujeres a verse por fuera pero desde dentro. Me gustaría que las mujeres tuviéramos una mirada limpia, bonita y poderosa sobre nuestros propios cuerpos. Que ellos empiecen a ser el centro de nuestro poder, de nuestro placer, y no del resto.

Si quieres participar en el proyecto.

Hace ya unas cuantas semanas que anuncié de forma oficial la idea de este proyecto, y la forma en la que puedes participar. Pero te doy todos los detalles desde aquí, para que si te apetece, te unas de la forma que mejor encaja contigo.

El proyecto está dividido en dos partes diferentes:

  1. La primera de ellas es para todas las mujeres. No importa donde vivas, o de dónde seas. Podrás participar si te apetece.

Para hacerlo, solo tienes que escribirme a mi mail: info@rebecalopeznoval.com, y decirme que quieres participar.

Aquí podrás compartir tu historia, por escrito, en audio o en vídeo. 

La idea de esta primera parte es dar visibilidad a todo lo que las mujeres vivimos a través de nuestros cuerpos.

 

2. En la segunda parte, necesitaré mujeres que estén cerca de mí o que puedan acercarse a verme. Será un proceso algo largo, por lo que tendrás que tener cierta disponibilidad, ya que nos encontraremos de forma presencial, al menos tres veces.

Aquí, se documentará todo el proceso en vídeo y además de contar y visibilizar tu historia, realizaremos una sesión fotográfica en la que espero que consigas reconciliarte con al menos una parte de esa historia que te ha tocado vivir.

También puedes escribirme a in@rebecalopeznoval.com.

Te espero.

Tres puntos claves para realizar fotografías de nuestras criaturas que nos emocionen dentro de veinte años igual que lo hacen ahora.

Tres puntos claves para realizar fotografías de nuestras criaturas que nos emocionen dentro de veinte años igual que lo hacen ahora.

La semana que viene comienza una nueva edición del taller para aprender a fotografiar la infancia: Héroes. Será la única de este año, y además en versión veraniega. Nunca había realizado este taller en estas fechas, pero creo que son ideales para documentar el fin de curso y el inicio de las vacaciones, ¿no te parece?

Todos tenemos más tiempo y estamos más relajados, así que solo queda disfrutar y hacer click. 

Si te apetece conocer más sobre este taller online del que ya están abiertas las inscripciones, puedes leer toda la información y apuntarte en este link que te dejo aquí.

Hoy te voy a hacer un pequeño resumen de las cuestiones que, a mi modo de ver, son más importantes a la hora de retratar la infancia. En ellas está basado todo lo que yo hago, tanto a nivel personal como profesional, porque en realidad trabajo de la misma manera: respetando al máximo el espacio y los tiempos de las criaturas.

Estos son los tres puntos claves para realizar fotografías de nuestras criaturas que nos emocionen dentro de veinte años igual que lo hacen ahora.

  • Reflexionar.

Es importante que antes de nada, pienses en lo que buscas cuando retratas a tus criaturas y vuestra vida en familia. En demasiadas ocasiones fotografiamos sin saber lo que buscamos, lo que queremos recordar. Y no se nos tiene que olvidar que cuando fotografiamos nuestras vidas, es con un sentido. Busca el tuyo, que no tiene por qué ser el mismo que el de otras madres. Reflexiona sobre eso que te llama la atención cuando ves a tus hijas/os y piensas en hacerles una fotografía. 

Es un ejercicio previo muy necesario si quieres darle sentido a tus recuerdos, y que dentro de veinte años te encuentres en tus álbumes momentos y emociones que vivisteis de forma auténtica.

  • Observar.

Mirar sin intervenir es otro gran ejercicio. Puedes hacerlo primero sin cámara. Hacerlo de una forma consciente y llevar a cabo el punto uno mientras lo haces. Cuando les miras, ¿qué emociones te despiertan? ¿qué hace que se te hinche el pecho hasta el punto de parecer que va a explotar de amor? 

Mira mucho, y desde muchas perspectivas. Es interesante también ver cómo una misma escena cambia dependiendo de tu punto de vista. En fotografía, y más cuando estamos realizando fotografía documental, moverse es esencial.

  • Respetar.

Sus tiempos y su espacio. Es lo mejor que puedes hacer si quieres que tus peques no se quejen cada vez que te vean con la cámara en la mano. Si estás presente sin intervenir, sin cambiar la escena o lo que están haciendo en ese momento, es mucho más fácil que no le den importancia al hecho de que les vayas a fotografiar. En esto es genial la fotografía documental, ya que tú, como fotógrafa, no vas a intervenir en la escena, solo a reflejar lo que allí está sucediendo. 

No olvides respetar también esas fases por las que pasan a veces en las que no quieren fotos. Si lo haces, se pasará pronto y volverás a tener fotos preciosas.

Si tienes ganas de seguir indagando en esta forma de atesorar tus recuerdos en familia, te animo a que te unas al taller online de Héroes. Es un encuentro precioso de cuatro semanas en las que nos acercamos a la infancia de nuestros peques de una forma consciente y que nos sirve para guardar recuerdos, pero también para mucho más. Mira lo que nos cuentan estas madres que ya han participado en el taller:

«Se me hace dificil escribir lo que ha supuesto Heroes para mi, tal es el torrente de sentimientos que afloraron que nombrarlos cuesta mucho. Cuatro, casi cinco años siendo mamá de una revolución, redescubriendo el mundo a través de unos ojos sin prejuicios, curiosos, sinceros. Como madre primeriza tenía miles de fotos de ella, pero nunca o casi nunca había podido plasmar en mis fotos esa increíble capacidad infantil de asombro en lo cotidiano, de disfrutar del momento, de ser y estar con todos los sentidos en cada instante, hasta Heroes. Este pequeño gran curso me enseñó la manera de plasmar esos pequeños instantes mágicos y cotidianos, por fin! Pero sobre todo me enseñó a disfrutarlos con ella, volver a sentir la magia de unas botas de agua sobre un charco, por ejemplo, o recibir llamadas imaginarias por teléfono, o la dificultad que encierran las primeras letras que se escriben….y eso es lo que salió en mis fotos, sentimientos encerrados en esos recuerdos infantiles, plasmados en fotos, de  ese momento fugaz de la vida que es la infancia, cuando el mundo esconde magia en cada rincón y somos capaces de verlo. Gracias»

Ana Reyes Zamudio

Héroes ha sido un regalo maravilloso, en forma de taller de fotografía, que esconde mucho, mucho más… durante 4 semanas intensas he aprendido a mirar a mis hijas de otra manera, a meterme en su mundo, a disfrutarlas, a respetar su espacio y su tiempo, y, sobre todo, a enamorarme aún mas de ellas.

He reído y he llorado como hacía tiempo que no lo hacía, he disfrutado con mis fotos y las de mis compañeras, he abierto mi corazón de par en par, me he dejado llevar, y, sobre todo, he hecho fotos, muchas, y, por primera vez en mi vida, me he emocionado al verlas y sentir que tenían algo que contar…

Gracias Rebeca, porque, ya no sólo en mis fotos, también en mi vida y en la de mi familia, hay un antes y un después de Héroes.

Verónica Rodríguez

De héroes decir que empezó como un curso de fotografía y acabó siendo un reencuentro con mis hijos, con la infancia y un cambio total en mi relación con ellos, recuperando el tiempo perdido y reencontrándos ellos y yo, yo y ellos… El curso online es una opción que a mi particularmente me va muy bien y con las tutorías y el continuo contacto con Rebeca lo ponen a la altura de cualquier curso presencial. Gracias Rebeca por enseñarme a mirar

Noelia Díaz 

Pincha aquí para tener más información de Héroes.

¡Nos vemos la semana que viene!

Conclusiones sobre la infancia a las que llegué tras terminar mi proyecto «Hazme Libre».

Conclusiones sobre la infancia a las que llegué tras terminar mi proyecto «Hazme Libre».

La pasada semana, en Instagram, hice un directo para hablar sobre un nuevo proyecto fotográfico con el que llevo en la cabeza desde hace más de tres años. La idea y las ganas de desarrollarlo nacían cuando terminaba el primer proyecto que realicé: Hazme Libre.

Y hoy quiero rescatarlo para contarte más sobre este proyecto y sobre lo que supuso para mí a nivel personal y emocional.

La maternidad y la fotografía.

Como muchas de las que estáis por aquí, me acerqué a la fotografía de la mano de mi hijo. Aunque me fascinaba y me llamaba mucho la atención desde adolescente, no fue hasta los veintinueve y con un niño de año y medio, que me lancé con esto de la foto. 

Y lo hice con dos ideas claras:

  • La primera: predicar con el ejemplo. Desde antes de ser madre, solo deseaba una cosa si en alguna ocasión tenía un hijo: que este se sintiera libre, libre de ser quien quisiera. Pero ya sabemos que tratar de convencer a las hijas y los hijos mediante el discurso, es tarea casi imposible, especialmente si nuestros actos no van acordes a eso que les decimos. Así que me arremangué el miedo al fracaso, y me puse a aprender eso que siempre quise hacer.
  • La segunda: la única premisa que tenía que seguir para hacer fotos era disfrutar. Si en algún momento no se daba, por la razón que fuese, todo dejaría de tener sentido. No me inicié en la fotografía pensando en dedicarme a ella, solo en hacer algo que siempre había querido hacer y disfrutar de ello.

Por supuesto, la mayoría de las fotos que realizaba se las hacía a mi hijo. Pero no solo a él. Cuando estaba rodeada de otras criaturas, había algo que me llamaba para que hiciese fotos. Yo no sabía muy bien por qué me ocurría aquello, pero me limitaba a hacerlo, porque el cuerpo me lo pedía. Pero te voy a adelantar algo: quería mirar la infancia, observar y aprender de ella. Buscaba completar una historia que tenía incompleta.

Despedirse de lo que termina.

De aquella no sabía que estaba haciendo un proyecto. Eso vino después, casi al final. Cuando sentí que, a nivel personal, estaba cerrando un capítulo, una etapa. Me di cuenta de que ya no tenía tanto interés en fotografiar la infancia, que mi interés fotográfico estaba cambiando el foco hacia otro lugar. 

La primera vez que fui consciente de ello, sentí un pellizco en el corazoncito. Pero fue en ese momento cuando quise cerrar, esta vez sí, y despedirme como merecía, de ocho años de observar a mi niña interior a través de mi hijo y otras criaturas de las que he podido disfrutar a lo largo de los años.

Siento que en esta sociedad el proceso de despedirse no se lleva mucho, como todas esas emociones negativas de las que siempre es mejor huir, porque incomodan. Pero hacerlo es una liberación que ayuda a continuar hacia delante. 

Así que me puse manos a la obra y contacté con varias personas que me ayudaran a dar forma a una exposición donde pudiera ver y compartir mi trabajo.

Fue un proceso precioso, y fue durante el transcurso de este, que descubrí lo que había estado haciendo al fotografiar la infancia. Había encontrado mi discurso, mi forma de contar lo que era para mí la infancia y lo que deseaba para ella, aunque para mí no hubiera sido posible: hacerla libre.

Conclusiones sobre la infancia a las que llegué tras terminar mi proyecto.

Llegué a muchas conclusiones y reflexiones a lo largo de este camino. Pero hoy te traigo tres, que para mí, son las más importantes.

  • Saltarse etapas o no despedirse de ellas tiene consecuencias.

Lo comentaba antes. Me parece necesario e incluso vital, cerrar capítulos. No hacerlo trae consecuencias a medio y largo plazo. Se quedan cosas en el aire a las que te aferras a lo largo de los años. Y eso acaba pesando. Observar la infancia desde el respeto y el amor que me hubiera gustado encontrar cuando era pequeña, fue mi forma de despedirme de decir adiós a una Rebeca pequeña, vulnerable y llena de miedos. Solo así he podido soltar y darme cuenta de que puedo con lo siguiente que está por venir.

  • La infancia no es fácil, ni cómoda, ni tan feliz como nos la pintan.

Nos venden una imagen idealizada de la infancia, como de casi todo: la infancia es alegre, no tiene problemas y todo es de colorinchis, arcoíris y unicornios. Pues yo, teniendo una infancia normal, sin ninguna experiencia vital especialmente desagradable (a priori), no la viví así.

Observar a mi hijo me permitió darme cuenta de que en la infancia hay toneladas de frustración, de deseos coartados y de sueños que no se cumplen. Y no digo que esto no tenga que ser así. Pero dar validez a esas vivencias no tan “felices”, quita un gran peso de encima.

  • Acompañar a una hija o hijo cuando no has cerrado tu infancia, hace el trabajo mucho más duro.

Ser madre es muy duro. Que sí, que es maravilloso, y que no lo cambiamos por nada, eso también es una realidad. Pero es muy duro también. Lo uno no quita lo otro. Y enfrentarte a la maternidad con una etapa inconclusa lo dificulta todo mucho más. 

Yo siento que es como saltarse un capítulo de un libro. Cuando te ponen a la criatura en el brazo nadie te ha explicado que vas a tener que acompañar muchas de las vivencias que tú aún tienes (sin saberlo) en carne viva aún. Y claro te falta información, las herramientas… y con ello la calma, la paciencia y el cariño para sostener y acompañar bonito.

La fotografía fue mi compañera, mi herramienta de observación y mi forma de cerrar una etapa vital muy importante. A mi modo de ver, la más importante. En ella se asientan todas las bases de las personas adultas que serán. Y es nuestra responsabilidad como adultas, acompañar bonito para que ellas y ellos crezcan libres <3.

Hazme Libre es el capítulo del libro que me salté. Y aunque puede que el camino haya sido más intenso y complicado, he sido capaz de reescribirlo para continuar, ahora sí, con toda la información.

Si te apetece saber más de mi forma de fotografiar la infancia, el próximo día 14 a las 21.30 (huso horario de Madrid) estaré en directo hablando de ello en mi clase abierta de junio, y estás más que invitada. Puedes unirte aquí.

Feliz semana.

Aquí y ahora: fotografía consciente de la infancia.

Aquí y ahora: fotografía consciente de la infancia.

Vamos terminando el mes de mayo, y en la Comunidad Clickers estamos cerrando el tema que nos ha tenido todo el mes con la cabeza entretenida: la doble exposición.

Este tema es de esos que cuando empiezas a probarlos es todo un reto. Te frustras, porque no obtienes los resultados esperados, pero a la vez te picas contigo misma, porque te va la marcha, y quieres conseguir algo decente. 

Ya sabes que la creatividad y la técnica en la fotografía son piezas importantes, con ellas te sientes más ágil cuando tienes que hacer click de forma más rápida e intuitiva. Y son la base para poder narrar mejor tus historias en las fotos que realices.

Pero ya me conoces, y sabes que yo prefiero poner el foco en otra parte diferente. 

Así que hoy hablamos de la capacidad de la fotografía para estar en el presente, y recordar el pasado en el futuro.

Presente, pasado y futuro con la fotografía.

1- Presente: aquí y ahora.

Y ningún sitio ni tiempo más. Así es cuando conectas y haces fotografías de forma consciente. Atenta a lo que sucede, valorando el instante, tanto, que lo guardas en una imagen para conservarlo.

Realizar fotografías es un acto de estar presente, de prestar atención. 

Imagina la escena: tu criatura comienza a dar sus primeros pasos. Y tú lo observas, lo miras con orgullo y felicidad. Y además, lo fotografías. Mientras retratas sus primeros pasos, estás en esos pies pequeñitos que se apoyan titubeantes en el suelo, en sus piernas que van cogiendo fuerza, equilibrio y estabilidad. Haces un resumen en tu mente y después en la cámara, te fijas en lo que para ti es importante en ese momento. Y todo ello en mucho menos tiempo del que yo he invertido en describirlo con palabras. 

2 – Futuro: creando memoria.

Hacer fotos es estar en el presente, pero con efecto en el futuro. Porque cuando pasen los años, esa misma imagen que creas hoy, la verás de nuevo, y sentirás las mismas emociones que cuando hiciste click. Esa presencia que pusiste al sacar la foto, tendrá sus frutos no solo en formato de imagen. También en la forma de recuerdo, que será mucho más fiel a nivel emocional.

3 – Pasado: volver atrás.

¿Cuántas veces hemos pensado en que ojalá pudiéramos volver a algún momento o lugar? La fotografía lo consigue. Te transporta al pasado solo con mirarla. Incluso en esas imágenes que no hiciste tú, pero en las que estabas ahí. 

Dicen que nuestro cerebro recuerda en imágenes, y que a partir de ellas, reconstruye la historia que queremos recordar. Quizás por eso la fotografía nos traslada tan bien y tan rápido a momentos del pasado.

La fotografía tiene la capacidad de ponerte en contacto con el aquí y el ahora. Estar presente es una de las grandes virtudes de la fotografía. Personalmente, mientras las hago, soy capaz de vivir el presente con mucha más intensidad. Y además, me llevo imágenes para que en el futuro pueda vivir el pasado.

Hay una forma de fotografía capaz de hacerte viajar entre todos los planos temporales, y es la que vamos a trabajar el mes de junio en la Comunidad Clickers: la fotografía documental aplicada a nuestra familia.

¿Te suena apetecible pero no estás dentro de la Comunidad? Te invito a una nueva clase abierta que tendrá lugar el próximo 14 de junio. Ahora si que no tienes excusas para acercarte a esta forma de fotografiar.

7 razones por las que pertenecer a la Comunidad Clickers te hará bien.

7 razones por las que pertenecer a la Comunidad Clickers te hará bien.

Veíamos hace un par de semanas, que compartir espacio con nuestras criaturas en actividades creativas, nos enriquece muchísimo tanto a los peques, como a nosotras, las adultas.

Hoy me gustaría hablarte de la importancia de compartir espacio con otras personas que tengan los mismos intereses que tú.

Y es que , a veces, se da la casualidad de que desarrollamos inquietudes diferentes a nuestra familia o amistades. Y necesitamos rodearnos de personas que tengan ese mismo interés para nutrirnos, poder compartir y comunicarnos con gente que, como nosotras, está vibrando con esa actividad.

Así es la Comunidad Clickers.

A lo largo de todos estos años en los que llevo en la fotografía, he buscado estos espacios y grupos. Recuerdo que cuando me inicié, la red social por excelencia en cuanto a fotografía, era Flicker. No ha llovido nada.

Más tarde, creé una comunidad fotográfica que se llenó de mujeres que, además de la fotografía, tenían en común las ganas de compartirse.

Y ahora vuelvo de nuevo con un espacio donde la fotografía es la disculpa, donde la imagen es la herramienta para mantener la mente creativa y juguetona, donde nosotras nos compartimos y seguimos aprendiendo juntas. Donde encontramos un espacio de autocuidado.

La Comunidad Clickers es exactamente eso. Un espacio virtual para compartir, aprender y charlar con madres que, como tú, disfrutamos de la fotografía y de todo lo que esta herramienta nos aporta en la vida. Y además, puede participar toda la familia, ya lo dice Diana:

Creo que hasta hoy había encontrado y participado en actividades dirigidas a niños o a papás con niños, o a niños acompañados de sus papás, pero sin tomar en cuenta ambas edades en la participación. En Comunidad Clickers es completamente distinto, las actividades son incluyentes para la familia, y habló desde las mascotas hasta los abuelos, considerando incluso los espacios familiares. Y esto ha sido súper especial e importante para nosotros, el aprender a ver la maravilla de la cotidianidad, que es lo que nos forma en el diario vivir y ahora apreciarlo y trasladarlo a una imagen, wowww es mágico. Estos son los momentos que quiero recordar, que quiero que se queden en la memoria de mi hija, que se vuelvan relatos para sus hijos y sus nietos.”

O Susana:

“Ahora participo en su #comunidadclickers. Me encanta porque sin conocernos hay mucha cercanía tanto con Rebeca como con el resto de participantes. Además, cada semana tenemos la oportunidad de compartir tiempo en familia haciendo fotos con el tema que nos toca. Momentos especiales para nuestras mochilas.”

7 razones por las que pertenecer a la Comunidad Clickers te hará bien.

  1. ¿Cómo vives la fotografía? Hoy en día es fácil encontrarnos con grupos de personas en las redes sociales que disfrutan de fotografiar. Pero habitualmente el punto de vista desde el que se parte es la imagen en sí misma. Crear imágenes bonitas, o hacer mejores fotos cada vez. Si tú vives la fotografía desde una perspectiva más emocional, real y menos técnica, probablemente te sientas un poco desubicada en ese entorno. En la Comunidad Clickers cuidamos el grupo y su sentir. Por eso es un espacio pequeño donde crear, expresarnos y conocernos a través de las fotos tiene mucha más relevancia que la imagen en sí misma. Fotografía consciente, me gusta llamarlo.
  2. Porque te lo mereces. Y lo sabes. Las mujeres crecemos en una sociedad que nos coloca como cuidadoras constantes del resto. Tú también te mereces cuidados, y pasarlo bien, y tener un espacio para ti y tus inquietudes. 
  3. Porque es una forma de comprometerte con tu cuidado y con lo que te gusta. En la Comunidad Clickers no hay obligación de nada. Pero es cierto que pertenecer a ella nos ayuda a motivarnos y comprometernos con nosotras mismas. Es tu autocuidado semanal.
  4. Porque la vida siempre tendrá otros planes y sienta genial hacernos un hueco entre ellos. El momento perfecto no existe, siempre habrá cosas mucho más relevantes, por eso es importante que tomemos acción en lo que queremos y nos gusta. Es mucho más fácil que tengamos tiempo si existe el compromiso del que hablábamos en puntos anteriores.
  5. Porque hay espacio para ti y para el resto de tu familia. La Comunidad Clickers es un espacio para ti, mujer y madre. Pero no se nos puede olvidar que una parte muy importante es la maternidad. Por eso nuestras criaturas también pueden disfrutar de este espacio si lo desean. Además también compartimos conversaciones y reflexiones sobre lo que implica criar hoy en día, en una sociedad cada vez más basada en la imagen. Encontrando el equilibrio entre la fotografía, tus criaturas y tú.
  6. Porque te ayuda a entrenar la creatividad. ¿Sabes que tú también eres una persona creativa, verdad? Porque muchas hemos pensado que no lo éramos, eso nos hizo pensar. Primero en el cole, donde no había espacio para equivocarse o experimentar, y después en el resto de la vida. Como dice Mara Angelou «La creatividad no se gasta. Cuanta más usas, más tienes», la creatividad no se gasta, y además se entrena. Es una capacidad inherente al ser humano, y solo necesita que le prestemos más atención.
  7. Porque la fotografía es una herramienta de expresión y autoconocimiento enorme que potenciamos dentro de la comunidad. La realización de fotografías es un proceso en el que se ponen en marcha un montón de decisiones de forma inconsciente, dejando en la imagen mucho de nosotras mismas. Por eso la fotografía nos permite, también, hacer un viaje interno del que podemos aprender muchísimo.

 

Por todas estas razones y muchas más, nació la Comunidad Clickers. Un espacio de cuidado, donde las cosas suceden a tu ritmo y puedes jugar sin miedo a equivocarte.

¿Y qué hacemos en la Comunidad Clickers?

Si quieres saber los aspectos más técnicos de la comunidad, así es como nos organizamos en la Comunidad:

Cada jueves tenemos un encuentro al que se puede asistir en directo, pero que siempre queda grabado para verlo cuando te venga mejor. 

Cada semana del mes está dedicado a una práctica:

  • La primera semana del mes la dedicamos a desarrollar un tema sobre el que trabajaremos durante todo el mes. Este mes de mayo, por ejemplo, estamos jugando con la doble exposición.
  • La segunda semana del mes es muy variable. Siempre está relacionada con la primera semana, pero a veces trabajamos la inspiración, otras creamos debates, como este mes, donde hemos hablado largo y tendido sobre la manipulación de las imágenes y cómo influye esto en nosotras y también en nuestras criaturas.
  • La tercera semana la dedicamos a la experimentación, el juego en familia. Aquí desarrollamos una actividad sencilla y lista para compartir con nuestros peques. Si a las criaturas no les apetece participar, siempre puedes hacerla tú por tu cuenta. Aquí la creatividad y perder el miedo al error son claves.
  • La última semana del mes tenemos un último encuentro para cerrar el tema que hemos trabajado y comentar vuestras fotografías, viendo aspectos que podemos ir mejorando y cómo.

Mira nuestro calendario de los próximos meses:

¿Te gusta? Pues ahora puedes apuntarte y participar en ellas. Las puertas se cierran este viernes día 21 y no se abrirán hasta pasado el veranito. Así que anímate, que los meses estivales son ideales para disfrutar y aprender con todo el tiempo extra que se tiene.

>>> QUIERO SABER MÁS DE LA COMUNIDAD CLICKERS<<<

 

10 autorregalos que te puedes hacer si te gusta la fotografía.

10 autorregalos que te puedes hacer si te gusta la fotografía.

¡¡¡Hoy es mi cumple!!! Y no un cumple cualquiera: hoy cumplo 40 años.

Mientras escribo la cifra me encuentro con sentimientos encontrados. Por una parte, siento que son muchos, porque los cuarenta siempre han tenido mala prensa en las mujeres. Pero por otro lado, me siento muy a gusto con esta cifra. No pesan tanto como pensaba.

Y los voy a celebrar por todo lo alto, entre otras cosas, con varios regalos. Para tí, que me lees y también para mí. En un ratito voy a salir para hacerme un regalo bien bonito. Cuando lo tenga, te lo enseño por instagram ;P.

Y es que regalarse es algo que deberíamos de hacer de vez en cuando, ¿no crees? Que las madres somos muy de ponernos siempre en el último lugar, y al final nunca somos prioridad. Y no veas lo bien que sienta hacerse un regalo de vez en cuando y darse mimos a una misma.

De hecho, hoy quiero compartirte algunas ideas de regalo, relacionadas con la fotografía, para que te hagas a ti misma en cualquier momento.

10 autorregalos fotográficos. Porque tú lo vales.

  1. Una sesión fotográfica en familia. Una de esas cosas que dejas pendientes una y otra vez. Sabes que quieres hacerla, pero te pasas los días pensando que no es el momento, que igual no sale bien, que más adelante cuando haga mejor tiempo… Y así se pasan los años uno detrás del otro. 
  2. Un taller de fotografía. Si lo presencial todavía te da un poco de rollo por eso de la pandemia, puedes hacerlos online. Aprender algo nuevo, una nueva forma de ver, de editar… 
  3. Un libro de fotografía. Ese que tienes pendiente desde hace tiempo. No lo dudes, ahora es el momento.
  4. La Comunidad Clickers. Un espacio para seguir en contacto con la fotografía, aprendiendo desde otro punto de vista diferente, y además incluye a la familia completa, para que no te entren remordimientos ;). Te vas a poder inscribir a partir de mañana, pero antes tenemos una clase abierta para que la conozcas mejor, y además es gratis. No lo pienses y apúntate ya mismo si aún no lo has hecho.
  5. Una sesión de fotos para ti. Esto es un regalazo, todas las mujeres que nos hacemos una, salimos con un subidón ¡es increíble! De verdad, deja a un lado los miedos y las vergüenzas, porque cuando lo hagas vas a decir, ¡¿por qué no lo hice antes!? Escríbeme por whathsapp ahora (tienes la bolita a tu derecha ;)) y no lo dejes enfriar. Este es el mejor regalo que te vas a hacer. Palabrita de La Rebe.
  6. Un objetivo nuevo. Mira que no soy yo muy de comprar equipo. Ya sabes que soy fiel defensora de mantenerlo básico y ligero. Pero es verdad que hay cosas que molan. Como un 50mm o un 35mm fijo.
  7. Un bolso bien bonito y funcional. Para llevar la cámara y los accesorios sin perder el rollo.
  8. Una correa nueva. Puede ser de piel, de tela… Lo importante es que te guste y encaje con tu estilo habitual. 
  9. Una mini impresora de fotos. Esto es muy divertido y da mucho juego, tener fotos familiares al instante, o regalar a tus amigas y familia fotos impresas sin mucho esfuerzo. Yo tengo esta que te dejo linkada, no esperes una grandísima calidad, pero es divertido y para cosas caseras, está genial.
  10. Una  foto impresa ampliada o un álbum de fotos. Esto es algo que es muy habitual de postergar. Imprime tus fotos, que es la mejor copia de seguridad y las vas a disfrutar mucho más.

Mi regalo para ti.

A mí el día de mi cumple me gusta celebrarlo, y mucho. Así que, como ya te he venido contando, tengo dos regalos para ti. 

Primero, la clase de mañana en abierto. Que aún estás a tiempo de apuntarte.

El segundo, y solo con apuntarte a la clase abierta de la Comunidad Clickers, entrarás en el sorteo de tres bonos de tres meses de duración para participar en la Comunidad. ¿A quién le tocarán? ¡Ah! tienes que esperar. Pero si aún no te has apuntado, corre, que esta noche hago el sorteo 😉

Nada más por esta semana, nos vemos el martes que viene, sin cumple, pero con las mismas ganas de seguir disfrutando de la fotografía, la familia y de ti.

Un abrazo y que disfrutes del día. ¡Yo lo haré!

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