3 aspectos que debes tener en cuenta para hacer un buen retrato

3 aspectos que debes tener en cuenta para hacer un buen retrato

Tanto si llevas tiempo por aquí como si acabas de aterrizar, estoy segura de que te interesan los retratos. Es el tipo de fotografía que más llama la atención y me atrevería a decir que es el que más se realiza a lo largo del mundo.

Precisamente ayer, en mi nueva página de Instagram, donde me dirijo a aquellas personas que quieren profesionalizarse en esto de la fotografía, preguntaba sobre qué tipo de fotos querían realizar. Y la mayoría opta por algún tipo de retrato.

Así que creo que podemos afirmar que dentro de la fotografía el retrato es el rey.

3 aspectos que harán que tu retrato resulte atractivo y que enganche

Hoy, y para estrenar esta nueva temporada, vengo con un post sobre esta disciplina. Y quiero hablar de los que, para mí, son 3 de los aspectos más importantes para realizar un buen retrato.

Toma nota y ponlo en práctica en cuanto puedas.

1. El fondo

El fondo es importantísimo dentro de un retrato. Aunque se encuentra en segundo plano, tiene la capacidad de:

  • Realzar un retrato (o echarlo al traste).
  • Centrar la atención en el retratado.
  • Contextualizar el retrato.

Evita estropear un retrato introducciendo en él elementos que no aportan nada a tu foto. Para ello puedes cerrar el plano, moverte hasta que no salga en el encuadre aquello que no deseas que salga, jugar con la profundidad de campo…

Si el fondo es uniforme, está desenfocado y por lo tanto no tiene ningún elemento de distracción. Es una buena elección porque hará que la persona retratada sea el centro total de atención y nada despiste al espectador.

Pero a veces queremos contar algo más sobre el retratado y para eso nos podemos ayudar precisamente del fondo. Si queres contextualizarlo, trabaja la composición del fondo y comprueba que todo lo que sale en escena es interesante para la imagen.

2. La mirada

En una imagen, los ojos siempre nos atrapan. A veces nos mirarán directamente y otros dirigirán nuestra vista hacia donde ellos miren.

Lo más importante es que los tengas muy en cuenta y lleves a cabo estas acciones:

  • Enfócalos bien. Es la parte más importante (normalmente) y debe ser ahí donde pongas tu punto de enfoque.
  • Deja aire hacia el lado en el que miren.
  • Utiliza la regla de los tercios para ubicarlos en el encuadre. Si los colocas en el tercio superior, la mirada ganará mucho interés. evita colocarlos en el centro del encuadre.

Y recuerda, es importante que cuides la mirada dentro de tu foto, pero no es imprescindible que el sujeto mire a cámara.

3. La expresión

Una fotografía puede ser técnicamente muy buena, pero si la expresión de la persona no nos transmite nada, la foto no va más allá, y pasará a ser una foto bonita sin más.

La expresión, por lo tanto, es primordial. Debemos de observar a nuestro sujeto, ver cómo se expresa, cómo se mueve… Y por supuesto, debemos de tener claro lo que queremos contar y transmitir.

Aprende a retratar desde cero.

Estos 3 puntos que hemos repasado en torno al retrato, los dominan mis alumnas de Fotografía desde Cero. En especial el de la regla de los tercios, que se la repito hasta la saciedad porque, de verdad, con tan sólo su aplicación cualquier imagen mejora de forma brutal.

En este curso, además del fondo, la mirada y la expresión, ahondamos en otras facetas de la fotografía partiendo siempre desde cero conocimientos. Porque la casa no se puede empezar por el tejado si queremos que sea resistente.

¿Te suena la situación de coger una cámara con modo manual, ver todos los botones, ruedas y símbolos enigmáticos que tiene y que se te forme una nube de sudor en la frente?

O esta otra: tenerle tanto miedo a la cámara que piensas que si aprietas el botón que no es se autodestruirá en 5 segundos.

Esta es muy típica y a todos nos pasa en algún momento: tener una cámara que tú sabes que es buena, que ha costado una pasta y con la que podrías hacer maravillas. Pero acabas utilizándola en modo automático y desaprovechando el resto de funciones. Al final es como si tuvieras una cámara compacta a precio de oro.

Pues Fotografía desde Cero pretende acabar con todas estas situaciones en 4 semanas de curso y esta noche imparto la primera clase de la nueva edición, de forma online y gratuita. Puedes asistir para conocer mejor todo lo que podrías aprender y hacerme las preguntas que creas oportunas al final de la clase.

Apúntate ahora desde este enlace y te espero a la noche, a las 22:00 horas, en el aula virtual:

Nos vemos  

 

 

10 días / 10 vídeos: reto personal en YouTube

10 días / 10 vídeos: reto personal en YouTube

Me he venido arriba.

Tras varios años escondida en la sombra de las letras de un blog y de mi cámara de fotos, he decidido sacarme de un golpe la vergüenza y mostrar de una forma más rotunda.

Mientras escribo esto, me sudan las manos y tengo un nudo en la barriga. Porque sí, soy muy vergonzosa y lo paso fatal. Pero puede más el odio que le tengo a los límites que me impongo yo sola que la vergüenza. Lo he decidido y llegaré hasta el final. Quiero echar abajo de una vez por todas el temor que más me paraliza: dejarme ver.

Así que, terapia de choque. ¿Qué mejor forma que grabar vídeos como una posesa y compartirlos contigo? ¡Allá voy!

Mamá, quiero ser YouTuber

He decidido que la constancia y la repetición pueden ser mis grandes aliadas, así que me he propuesto un reto personal bastante duro: durante los próximos 10 días, empezando desde mañana mismo, publicaré un vídeo por día en mi canal de YouTube. Por supuesto, serán vídeos sobre fotografía.

Mi hijo de momento no me ha dicho que quiera ser youtuber, pero en los tiempos que corren y con el desparpajo que tiene sumado a lo que le gusta hacer vídeos, no lo vería complicado, la verdad.

Pero ya me ha dicho que me ayudará con mis vídeos durante estos días, y eso me hace muy feliz. Me siento acompañada y eso siempre da seguridad.

Así que, este mensaje es para mi madre: Mamá, que voy a salir en la tele, pero en la de Youtube. Tu nieto, ahí anda, haciendo sus pinitos en el mundo audiovisual. Pero de momento está más a sus cosas: aprender, divertirse, el Rock and Roll. Lo típico.

Ya en las últimas semanas he ido subiendo algunos vídeos, pero a partir de mañana quiero que esto se convierta en una costumbre semanal. No sé si lo conseguiré o moriré en el intento (de vergüenza o de agotamiento) porque, quien piense que esto es encender la cámara y listo, está muy equivocado.

Los vídeos dan un trabajazo impresionante. Pero, oye, que ya está bien de posponer algo que llevo mucho tiempo queriendo hacer.

Lo calculé fríamente durante la emoción del momento, cuando estás pensando en la idea y todo te parece fenomenal (y después, cuando te relajas, cunde el pánico ante la magnitud real de lo que te has propuesto): primero publicaría en mis redes sociales que me lanzaba de cabeza a un desafío, y después ya no habría marcha atrás. Tendría que hacerlo sí o sí, era la manera de obligarme.

Tras soltar algún improperio del tipo “¡maldición!, ¿qué acabo de hacer?”, reuní fuerzas y resolución. Rebeca, tú puedes. A por ellos.

Reto 10 días / 10 vídeos

Son diez vídeos de nada, me dije. Uno detrás de otro, me recordéNada imposible.

Una vez anunciado en Facebook e Instagram, rajarse no era una opción. Y de esta manera me metía en un nuevo fregao. Porque me gustan los retos. Porque yo lo valgo. Y porque me gusta aprender cosas nuevas.

Cuando empiezo algo, me gusta hacerlo bien. Así que, en resumen, ¡os voy a freír a vídeos!
A partir de mañana, martes 30 y hasta el jueves 8 de Junio, un vídeo cada día en mi canal de YouTube.

Mientras esperas, para que no te aburras y yo sienta tu aliento (que lo necesito), puedes ir haciendo estas cosas:

  1. Suscribirte al canal, (si no lo has hecho ya) en este link >>> https://goo.gl/2ZkMdt
  2. Enviarme sugerencias de temas que quieras que trate en los vídeos por mensaje en Facebook, Instagram o a info@rebecalopeznoval.com.
    Será de gran ayuda porque quiero hacer contenido de tu interés.
  3. Compartir esta entrada con tus amigos, porque así llegará a más gente, y porque compartir es amar, y eso siempre está bien.
  4. Animarme, dejando mensajitos de cariño en los vídeos y diciendo lo guapa y lo maja que soy.

Vale, me has pillado, el 4 no es necesario, pero se agradece XD

Al final del reto, ¡sorteo!

Como sé que te gustan los alicientes, cuando termine el reto haré un sorteo aleatorio entre la gente que cumpla estos requisitos:

  • Viva en territorio nacional (península, Ceuta, Melilla, Islas Baleares e Islas Canarias). El envío del premio sólo se efectuará en este ámbito geográfico.
  • Se suscriba al sorteo en este formulario:

  • Sea suscriptor del canal de YouTube.
  • Deje un comentario en cada uno de los vídeos contándome qué es lo que más te ha gustado de cada uno de ellos. Al final, tendrás que tener como mínimo 10 comentarios (uno por vídeo). Puedes dejarme más, claro. Cuéntame lo que quieras, que me hace ilusión leerte.

Yo prometo hacer vídeos super chulos, cortitos, para que verlos sea una tarea sencilla de realizar. Que te cundan y te sean útiles.

Son sólo dos cositas de nada y al hacerlo te puedes llevar algo bonito, práctico, que te comerás con los ojos: ¡UNA AGENDA TAMAÑO GRANDE DE CHARUCA! De las que están a punto de salir, nuevas y relucientes. Para que tú también te marques objetivos, desafíos y los lleves a término con éxito. El sorteo lo realizaremos el lunes 12 de junio entre los participantes.

Llevo un tiempo utilizando agendas para organizarme mejor y, aunque aún me queda trabajo por hacer en este sentido, siento que ayudan a centrarme, a desarrollar las tareas que tengo que hacer a diario, a planificar mejor los meses y a animarme cada día. Porque son tan bonitas que sólo verlas por la mañana en el escritorio ya te infunden ganas de trabajar. En fin, que me voy a hacer con una de ellas y he pensado que regalarte una sería una forma bonita de agradecer tu apoyo durante este reto. Espero que te guste la idea.

¿Me vas a ayudar?

Yo estoy segura de que sí, de que lo harás. Porque además mi idea es que los contenidos de los vídeos sean de tu interés.

Trataré de contarte cuestiones sobre fotografía que puedas aplicar y que sean beneficiosas para ti, desde mi punto de vista personal y profesional.

Además, esta semana es especial. Si estás atenta tanto al blog como al canal de YouTube, descubrirás otra sorpresa que tengo reservada para el miércoles 31. Es algo que aún no puedo desvelar pero estoy segura de que te encantará. ¡Yo estoy emocionada!

¡Qué nervios! Me voy a grabar que ya tengo las primeras ideas para los vídeos.
Un besazo y ¡hasta mañana!


Atrévete con el autorretrato: mi experiencia personal

Atrévete con el autorretrato: mi experiencia personal

¿Te has puesto alguna vez delante de la cámara? No me refiero a si te han hecho alguna vez una foto, claro que te han hecho fotos. Me refiero a ponerte delante de la cámara tú sola. Sin barreras. Sin defensas. La cámara y tú, como si de un espejo se tratara, y gritarle al objetivo lo que piensas.

Yo sí. Es una prueba de fuego.

Ponerse frente al objetivo y dejarse llevar para ver qué sale, es una experiencia reveladora.
Al principio da muchísima vergüenza. Seguramente no te atrevas ni a mirarle de frente. Pero a la vez hay algo que engancha, la curiosidad, el reto personal, que te hace repetir.
Quieres intentarlo de nuevo, ver si puedes ir más allá, si la foto sale mejor, si consigues ver algo más en tu foto, algo más de ti misma, aunque sea tras un personaje, una interpretación. Como cualquier actor que se mete en un papel, siempre hay algo de su propia personalidad en él, ¿no te parece?

El camino de autorretratarme.

En febrero hizo 6 años que cogí mi cámara y le puse el modo manual por primera vez.

Sin tener ni idea, me embarqué en un 365 para probarme a mí misma que de verdad quería aprender a hacer fotos en modo manual. Que quería y que podía hacer algo que durase en el tiempo.

Por aquel entonces seguía a unos cuantos fotógrafos que hacían un proyecto como el mío. Pero lo hacían con doble mortal hacia atrás, porque además de hacer una foto al día durante todo un año (ahora sólo pensarlo me entran sudores fríos) lo hacían de si mismos. Es decir, que se autorretrataban.

Mi admiración hacia esas personas era enorme. Me parecía increíble lo que hacían. Yo odiaba (y ahora tampoco es que me guste mucho) ponerme delante de la cámara. Me daba una vergüenza horrible verme, no reconocerme… Y pensé que jamás sería capaz de hacer un autorretrato. Pero para mi sorpresa lo conseguí, y además muy pronto.

Si te apetece saber cuál fue mi primer autorretrato y la historia que hay detrás de él, no te pierdas la clase del próximo martes. Allí te lo contaré todo.

Pero es que además a ese le siguieron unos cuantos más. y para cuando estaba terminando el proyecto, los autorretratos se hicieron cada vez más importantes. De hecho, hubo una época en la que era lo que más hacía. Gracias a ellos aprendí muchísimo. Aprendí mucho de fotografía. Ponerse delante y detrás de la cámara es lo que tiene, que te hace ponerte las pilas a muchos niveles. Fue un aprendizaje brutal.

Pero el mayor de los aprendizajes no fue técnico, fue personal. Recorrí un camino maravilloso y doloroso a partes iguales.  Cada click era una catarsis, una conversación conmigo misma.

Muchas veces no me reconocía. Otras me miraba con mucha atención después de hacer la foto y estudiaba mi cara, mi expresión, y me quedaba atrapada allí, pensando en lo que me había llevado a ello…
Es un proceso increíble en el que da miedo zambullirse, pero que si lo haces, si encuentras las fuerzas, dejará una huella inconfundible. Y por supuesto, mucho aprendizaje personal, mucho.

 

I love Me

Después de todo ese recorrido nació este curso. Ya no sé cuantas ediciones he hecho, pero lo que sí sé es que en cada una de ellas vuelvo a sumergirme de nuevo con otras mujeres. Y que el proceso es maravilloso. Lloramos, reímos y, sobre todo, nos hacemos compañía. Este es el único curso de los que imparto en el que sólo podemos participar mujeres. Quizás suene raro, quizás si eres un hombre y me estás leyendo pienses que no es justo. Pero te aseguro que es mejor así.
Las mujeres a veces necesitamos nuestro espacio, soltar lastres que la sociedad, esta sociedad mayormente masculina nos ha marcado a fuego. Y sé que tú no eres de esos, pero esto necesitamos hacerlo sin ti. Gracias por comprenderlo.

A punto de empezar una nueva edición y tras un año sin impartirlo, los pelos se me vuelven a poner de punta sólo con imaginar lo que nos deparará esta nueva edición.

Si te apetece acompañarme, si te quieres que yo te acompañe en este viaje tan especial, te espero en mi clase del próximo martes para hablar de cómo explorar tu verdadero yo a través del autorretrato

Mi autorretrato favorito.

Al escribir este post, y repasar mi trabajo en autorretrato, me he dado cuenta de que tengo uno favorito. De hecho, esa imagen fue mi foto de perfil durante muchísimo tiempo. Recuerdo que conocí a mucha gente en persona (y a la que sólo conocía de las redes hasta entonces) que pensaba que llevaba esta cara normalmente, a diario xD

¿Y sabes por qué es mi favorito? Pues hay varias razones.

La primera de ellas, es que soy una persona muy muy vergonzosa. Me gusta hacer el payaso, pero a la vez lo paso realmente mal cuando lo hago. Y esta es de las pocas imágenes que tengo en las que estoy haciendo un poco el tonto y mostrarme así, sin parecer una persona seria, de verdad que me cuesta horrores.

La otra razón es que este autorretrato me ha dado muchísimas alegrías en los cursos de I love Me. La primera edición que hice de este curso, terminó con una foto de todas las participantes con esta misma pose. Fue un curso intenso y maravilloso. Nunca lo olvidaré.

Y una de las últimas ediciones, que igualó el nivel de compromiso y de intensidad, terminó de la misma forma. Pero es que además esa edición terminó el día de mi cumpleaños (que por cierto es este jueves día 11, por si te apetece mandar unos bombones 😛 ) Y las chicas me regalaron un vídeo precioso con sus caras y unas palabras de esas de que se te calan. Aún me emociono al recordarlo.

Entiendes que sea mi favorita, ¿verdad?

Con esta cara me despido. Que no es la que suelo tener todos los días, pero es con la que quiero que te quedes hoy, para que te arranque una sonrisa.

I love you.

 

Cómo se hace una foto: un making of entre bambúes

Cómo se hace una foto: un making of entre bambúes

Tengo bastante afición a ver vídeos en YouTube. Me parecen super didácticos. Eso sí, me gustan los vídeos cortos, porque no tengo mucho tiempo. En especial aquellos donde se ve a la persona trabajando. Y me chiflan los making of de las películas, vídeos musicales, y claro está, los de las sesiones de fotos.

Así que, después de mucho tiempo pensando en hacer algo propio, al fin me he lanzado a la piscina. Y gracias a la colaboración del Señor Bajito y su padre, hoy os puedo mostrar mi primer making of.

Sé que tengo mucho que mejorar en materia de vídeos, pero espero que al menos sirva para que te hagas una mejor idea de cómo trabajo habitualmente. No sólo fotografiando a mi hijo, si no también cuando trabajo con otras familias.

Mis 3 imprescindibles para hacer una foto

Si me preguntas qué cosas hago en una sesión para conseguir las fotografías que quiero, te diría que, de forma fija e impepinable, hay 3 elementos que no pueden faltar:

  • Observar y moverme. Esencial. Moverse es lo más importante. Ver la escena desde diferentes puntos de vista, buscar el mejor encuadre, acercarse, alejarse, subirse en lo alto, tirarse por el suelo. Siempre digo en mis cursos que hay que moverse mucho. ¿De qué otra forma encontrarás el mejor ángulo?
  • Aliarme con la luz. Al movernos, la forma en la que la luz incide sobre los objetos y el paisaje, difiere. Esto también hay que tenerlo en cuenta. Así que no dejes de observarla, porque dependiendo de dónde te coloques, obtendrás resultados distintos.
  • Aplicar técnicas de composición. Me fascina la composición en fotografía. Junto con la luz, son mis temas favoritos. Observar las líneas, los colores y todos los elementos que entran en la escena. Buscar el mejor punto de vista y reforzar aquello que quiero mostrar. Es un tema apasionante. Tanto, que el pasado año cree un curso de composición. Y justo hoy, abrimos las inscripciones para, como ya es costumbre en mis cursos, asistir a la primera clase de forma GRATUITA. Así que si te animas a escuchar más sobre este tema, reserva una plaza para el seminario de EncuadrArte pinchando aquí.

El vídeo del making of

Sin más dilación, aquí te dejo con el vídeo donde te cuento algunas cosas más sobre las fotos que saqué y donde puedes verme en plena acción entre un bambú y otro.

Si formas parte de la Comunidad F PRO, muy pronto tendrás una versión más extensa sobre este vídeo y estas fotos.

Por cierto, me haría mucha ilusión que empezaras a seguir mi canal de YouTube, y que me cuentes en comentarios si te ha gustado y te ha servido. Si es así, estaré encantada de hacer más vídeos de este tipo.

Como ves, el Señor Bajito está requeteacostumbrado a que le saque fotografías, así que él va su aire mientras que yo trabajo, y así el resultado siempre es natural.

La gente se sorprende de que no les diga cómo posar o qué hacer. Pero es que yo prefiero observar y capturar lo que me ofrecen de manera espontánea. Además, creo que así es mucho más cómodo para todos, ¿no crees?

Entre bambú: las fotos de la sesión

Aunque has podido ver muchas en el vídeo, te dejo aquí algunas fotos del resultado final de esta sesión.

En el vídeo hago referencia a una entrada de la semana pasada, que puedes encontrar aquí.

Un saludo y gracias por leerme una vez más.

Ser hijo de mamarazzi es muy duro

Ser hijo de mamarazzi es muy duro

¿Cómo actuar cuando quieres fotografiar a tu niño y él no está por la labor? La gran cuestión.

Tienes varias opciones. Una de ellas es transformarte en Hulk y arrasar con todo hasta alcanzar tu objetivo. Pero eso agota la paciencia y acaba con los nervios de cualquiera. Otra de las opciones es calmarse y ponerse en el lugar del niño.

Quizá no habías reparado en ello antes, pero es duro ser hijo de una aficionada a la fotografía que te venera y quiere conseguir una imagen de cada gesto que haces, cada risa que te echas o cada mirada que le dedicas.

Y si no, que se lo pregunten a los niños de alguna de ellas (o de nosotras, más bien 😛 )

El Señor Bajito podría dar una conferencia sobre este tema, y las ponencias principales podrían ser:

  • Tácticas para escabullirte de la cámara
  • Cómo cambiar de tema de forma sutil y adorable para que no te regañen cuando no quieres sacarte una foto
  • Trucos para hacerte el dormido y que no se de cuenta de que sabes que está fotografiando tu siesta

Sería todo un éxito.

A punto de empezar una nueva edición del curso Héroes: fotografiando la infancia, me aplico mi mejor consejo: si tu hijo no quiere fotos, no se las hagas.

Y es que a veces no tienen ganas. Es sencillo. Además, aquí se aplica una regla proporcional que llevada al extremo puede acabar en desastre: cuanto más insistimos, menos ganas tienen. No falla.

Es natural. De hecho ocurre exactamente lo mismo en el sentido contrario. A veces soy yo la que está desganada y no me apetece participar de otras cosas que él me propone. Así que es entendible.

En mis cursos siempre digo que si esto ocurre, que respetemos su decisión. A veces nos da un poquito por saco, no te voy a mentir. Pero piensa en esto: ¿qué consigues presionando a tus hijos para obtener una fotografía?, es decir, imagina que al final lo logras y salen pulcros, bien peinados y se están quietos para la cámara, ¿qué clase de imagen te saldrá? ¿De verdad es esa foto la que quieres conseguir?

Respetar sus tiempos.

Yo este fin de semana me sentí muy frustrada cuando le pedí al Señor Bajito nuestra foto semanal para I Love Mom, y él me dijo que no le apetecía.

Claro, yo estaba que rabiaba. Tenía un email que enviar, ya debía el de la semana anterior y le necesitaba a él para esta tarea. Pero pronto me relajé y pensé que si esto iba a servir para que nos enfadásemos, no tenía ningún sentido. Así que cuando él me preguntó si me enfadaba, le dije que estaba un poco disgustada, pero que no pasaba nada, que lo entendía.

Ayer lunes, le pedí que si podíamos hacerla. Le recordé que era importante para mí, para mi trabajo. Que además, es nuestro momento semanal y que me gusta crear esos recuerdos con él. Porque él tiene muchas fotos solo, incluso con su padre. Pero conmigo tiene muy poquitas, y esta vez me hace ilusión hacer este trabajo con él. Ya lo vive de otra manera, se hace mayor, y quiero atesorar esos últimos coletazos de infancia para siempre. Porque dentro nada  (bueno, ya sé que aún queda un poco, pero esto pasa volando, y lo sabes) estará cambiando su voz, y su cuerpo dejará de ser redondito y achuchable. Y lo que es peor, ¡¡no dejará que lo achuche!! Mi discurso funcionó.

Lo entendió, comprendió mis motivos y, al relajarse, lo que empezó siendo una idea aburrida de mamá que otra vez quiere sacarme fotos, terminó siendo un juego con muchas risas. Nos lo pasamos genial, nadie se enfurruñó y todas las fotografías que obtuvimos salieron naturales, alegres, sinceras.

 

Toda esta reflexión es lo que me ha traído hasta aquí y lo que ha hecho que nuestra relación con la cámara sea especial. Porque no es la primera vez que esto me ha ocurrido.

Desde que respeto sus ritmos y converso con él hasta que los dos llegamos a un punto de entendimiento, todo funciona mucho mejor. Y en esto de hacer fotos, también.

Si no presionamos, es más fácil que la amistad no se estropee por largas temporadas y consigamos hacer fotos reales de momentos únicos.

Así que, mamarazzi del mundo, dejemos nuestra versión Hulk para otras ocasiones en las que sí es importante que saquemos nuestra vena peleona, y vamos a intentar relajarnos con la fotografía, ponernos más en su lugar para que todos disfrutemos del acto de fotografiar.

Feliz semana ♥

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies