Vamos terminando el mes de mayo, y en la Comunidad Clickers estamos cerrando el tema que nos ha tenido todo el mes con la cabeza entretenida: la doble exposición.

Este tema es de esos que cuando empiezas a probarlos es todo un reto. Te frustras, porque no obtienes los resultados esperados, pero a la vez te picas contigo misma, porque te va la marcha, y quieres conseguir algo decente. 

Ya sabes que la creatividad y la técnica en la fotografía son piezas importantes, con ellas te sientes más ágil cuando tienes que hacer click de forma más rápida e intuitiva. Y son la base para poder narrar mejor tus historias en las fotos que realices.

Pero ya me conoces, y sabes que yo prefiero poner el foco en otra parte diferente. 

Así que hoy hablamos de la capacidad de la fotografía para estar en el presente, y recordar el pasado en el futuro.

Presente, pasado y futuro con la fotografía.

1- Presente: aquí y ahora.

Y ningún sitio ni tiempo más. Así es cuando conectas y haces fotografías de forma consciente. Atenta a lo que sucede, valorando el instante, tanto, que lo guardas en una imagen para conservarlo.

Realizar fotografías es un acto de estar presente, de prestar atención. 

Imagina la escena: tu criatura comienza a dar sus primeros pasos. Y tú lo observas, lo miras con orgullo y felicidad. Y además, lo fotografías. Mientras retratas sus primeros pasos, estás en esos pies pequeñitos que se apoyan titubeantes en el suelo, en sus piernas que van cogiendo fuerza, equilibrio y estabilidad. Haces un resumen en tu mente y después en la cámara, te fijas en lo que para ti es importante en ese momento. Y todo ello en mucho menos tiempo del que yo he invertido en describirlo con palabras. 

2 – Futuro: creando memoria.

Hacer fotos es estar en el presente, pero con efecto en el futuro. Porque cuando pasen los años, esa misma imagen que creas hoy, la verás de nuevo, y sentirás las mismas emociones que cuando hiciste click. Esa presencia que pusiste al sacar la foto, tendrá sus frutos no solo en formato de imagen. También en la forma de recuerdo, que será mucho más fiel a nivel emocional.

3 – Pasado: volver atrás.

¿Cuántas veces hemos pensado en que ojalá pudiéramos volver a algún momento o lugar? La fotografía lo consigue. Te transporta al pasado solo con mirarla. Incluso en esas imágenes que no hiciste tú, pero en las que estabas ahí. 

Dicen que nuestro cerebro recuerda en imágenes, y que a partir de ellas, reconstruye la historia que queremos recordar. Quizás por eso la fotografía nos traslada tan bien y tan rápido a momentos del pasado.

La fotografía tiene la capacidad de ponerte en contacto con el aquí y el ahora. Estar presente es una de las grandes virtudes de la fotografía. Personalmente, mientras las hago, soy capaz de vivir el presente con mucha más intensidad. Y además, me llevo imágenes para que en el futuro pueda vivir el pasado.

Hay una forma de fotografía capaz de hacerte viajar entre todos los planos temporales, y es la que vamos a trabajar el mes de junio en la Comunidad Clickers: la fotografía documental aplicada a nuestra familia.

¿Te suena apetecible pero no estás dentro de la Comunidad? Te invito a una nueva clase abierta que tendrá lugar el próximo 14 de junio. Ahora si que no tienes excusas para acercarte a esta forma de fotografiar.

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