Año 2030. Tu hijo te pide que vayas a por el álbum familiar, le apetece recordar y, de paso, enseñarle a su chica cómo era él de peque. Están pensando en tener descendencia y se han puesto sensibles.

Así que preparas unas bebidas y vas a por él, dispuesta a disfrutar de una sesión remember de las buenas, que también te han entrado ganas de mirar al pasado.

Y todo es genial. Es bonito ver otra vez su carita, enumerar las trastadas que hacía de pequeño, reconocer los rincones de tu casa, que ha cambiado tanto como vosotros.

Pero entonces tu hijo levanta la cara del álbum y lanza esta pregunta con tono triste: ¿Pero tú dónde estás? Mamá, no sales en ninguna foto.

Se oye un crujido. Creo que se te ha roto un poquito el corazón.

Así que vamos a cambiar el chip completamente. Aun estás a tiempo de evitar que esta escena futura suceda de verdad.

Tenemos que empezar a salir más en los recuerdos de nuestros hijos, dejar que la cámara la manejen otros y ponernos delante del objetivo. Porque el día de mañana, tus hijos querrán ver fotos tuyas, a solas, con ellos, con la familia. No les vas a negar ese deseo, ¿verdad?

Pero hoy quiero que pienses en otra forma de foto. Una diferente en al que tú eres la protagonista. Vamos a olvidarnos por un segundo de que somos madres. Vamos a cerrar los ojos y vamos a pensar en nosotras, sólo en nosotras.

¿Quiénes somos como mujeres? ¿Qué deseos tenemos? ¿Qué queremos conseguir en la vida? ¿Qué nos mueve por dentro?

Tú, la más bonita, créetelo

¿Sabes eso que dicen de que la belleza está en el interior? Me sonaba a pamplina, pero recientemente he descubierto que es una verdad como un templo.

La sociedad nos vende una perfección entendida desde el punto de vista del consumismo. Esa belleza es irreal y efímera porque es lo que interesa. Si durara demasiado tiempo, la moda y todo lo que la rodea se estancaría. Los intereses económicos son los que mueven en el mundo, eso nos es algo que te vaya a descubrir yo ahora.

¿Pero qué pasa si nos centramos en el adentro? ¿En nosotras, en lo que somos de verdad? Es en ese punto donde nadie nos puede decir lo que se lleva o lo que te tienes que poner, o si debes o no maquillarte, o si debes o no llevar tal cosa por la edad, por tu cuerpo.

Necesitamos invertir más tiempo y mimos en nosotras, en nuestro yo interior. Porque en el alma, en nuestra esencia, la belleza es genuina, y ni caduca ni sigue patrones.

Si comienzas a hacerlo, toda tú se verá reflejada en tu rostro, en tu cuerpo, en tu actitud. Y eso es lo que realmente nos hace bellas, sin importar la talla, la altura, el color de ojos o el pelo.

Tácticas para empezar a quererte y verte hermosa

Ya lo ves, salir guapa en las fotos es cuestión de creerte guapa, de sentirte bien en tu piel. Porque si tú disfrutas de ti misma, los demás también. Y no lo digo por decir. Lo he visto un millón de veces.

¿Cómo se consigue? Puede que te sientas lejos de ese estado idílico del que te hablo. Yo misma he estado alejada todos estos años y he tenido que trabajar(me) mucho para llegar donde estoy (conmigo misma). Pero se puede conseguir.

A continuación te doy algunas pinceladas de las tácticas que me han servido, y que espero que te den el impulso que necesitas para disfrutar de quien eres.

Rodéate de mujeres. Somos la mitad del planeta, somos muchas. Rodéate de quien entienda la vida como tú, de quienes vibren en la misma frecuencia. Nosotras nos proporcionamos una energía que sólo nosotras podemos darnos. Nútrete de ella.

Cuida de ti por dentro. Qué miedo da echar un vistazo hacia dentro. Hay “cositas” que preferimos no remover. Pero qué maravilloso y liberador es cuando empiezas a ver los resultados de examinar tu conciencia y tu corazón. No es una camino corto, ni fácil. Pero sin duda merece la pena.

Cuida de ti por fuera. Claro que sí. No eres vanidosa, ni creída por hacerlo. Es tu cuerpo, es un templo. Y hazlo sólo desde dónde tú entiendes el cuidado. No hace falta maquillarse si no te gusta y es una odisea. No hay que hacer dieta si no es tu deseo. Tenemos que sentirnos bellas nosotras, que nos vean los demás es un efecto secundario.

Reserva un tiempo para ti. La maternidad nos remueve por dentro, los primeros años son agotadores a todos los niveles. No dejes que te asfixie. Toma momentos y hazlos tuyos, que se centren en ti, tus deseos o necesidades personales. Cine, una cena con amigas, un pequeño viaje… Disfruta, porque sólo así todo lo demás tendrá sentido.

Cuando estás feliz contigo misma, se nota, irradias belleza

Sabes que no soy de píldoras mágicas, tampoco de las que hacen posar en las fotos. Soy de las que buscan dentro y lo sacan fuera. Es lo que hago conmigo, y es lo que hago contigo cuando estás delante de mi objetivo.

De verdad pienso que la belleza está dentro de cada una de nosotras, y que en muchas ocasiones nosotras no somos capaces de verla. Pero la gente que nos rodea y nos quiere es capaz de ver esa belleza aunque nosotras la tapemos con trapos, con maquillajes, con ojeras…

Para salir guapa en las fotos sólo necesitas sentirte guapa y que quien te hace las fotos te mire con cariño.

Así que empieza a quererte como lo hacen ellos y descubre tu propia belleza.


Si te apetece una sesión de fotos especial, no dudes en ponerte en contacto conmigo, te estoy esperando. Puedes enviarme un mail y contarme tu historia, seguro que salen cosas tan maravillosas como tú.


 

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