Por qué soy una espectadora privilegiada

Por qué soy una espectadora privilegiada

Cuando te pasa algo maravilloso, ¿no corres a contárselo a alguien? Si te sucede algo fuera de lo normal, ¿no sientes que si no lo hablas con alguien te va a estallar el corazón? Lo bonito está para compartirlo. Si no, no tiene gracia. Y además, así se disfruta el doble.

Por ese motivo, para celebrar el 2º cumpleaños de mi estudio fotográfico, decidí ofrecer sesiones gratuitas, cortas pero intensas, los sábados de febrero. Para compartir mi alegría. Si me la quedaba solo para mí, pues se me hacía corta y sin sentido. Mejor expandirla por el universo. ¿Y qué mejor manera que fotografiando a mis familias?

Dicho y hecho. Este último sábado, tuve la primera tanda de mini sesiones con las familias que se acercaron al estudio a celebrar conmigo el aniversario.

Y a pesar de que las fotos de estudio no son lo que más me gusta (me siento un poco encerrada y prefiero la libertad que te permite una sesión en exterior o la naturalidad de tu hogar), he disfrutado de este primer sábado de sesiones de una forma que no habría imaginado. Y la razón es una: poder ver vuestras familias crecer.

Es precioso ver a tu propio niño crecer, a tu pareja evolucionar a tu lado, a comprobar como el entorno, tu casa, tus hábitos, tú misma, cambiáis a lo largo de los años. Pero tengo que decirte una cosa. Soy una espectadora privilegiada. Puedo ver, además, cómo se transforma tu familia. Y eso, querida mía, es una experiencia digna de ser compartida también.

Hoy voy a dejar que las imágenes hablen por sí solas y yo me voy a quedar aquí, calladita, observando las fotografías pasar. Con una sonrisa en la cara y pensando en el próximo sábado.

La sesión de embarazo de Patricia (el antes).

Este tipo de sesiones suelen ser más tranquilas (por razones obvias) y algo menos naturales. Cuando hay niños de por medio, todo es más movido y al estar más pendientes de ellos, al final acabas olvidándote de la cámara. Son ellos quienes marcan el ritmo.

Pero cuando el peque todavía no está aquí, la sesión es más estática y la protagonista acaba posando un poco (aunque yo siempre estoy a la caza del momento más natural, sin que te des cuenta).

Aun así, la belleza de la maternidad siempre resulta impactante. Patricia estaba así de guapa. Y es que la alegría no se puede esconder. Siempre sale, a raudales y sin pretenderlo.

Patricia y su familia: una sesión de estudio (el después).

Así que hace dos años, Patricia venía para hacerse una sesión de fotos a lo grande, con su peque en camino. Y este sábado he podido descubrir su carita. La he visto caminar, reír, alborotar al personal, y he conocido a su papá. ¿No es maravilloso? Lo es, mucho. Se apodera de mí un buen rollo descomunal. Siento que mi trabajo tiene sentido.

Mirad y sonreíd, como lo estoy haciendo yo.

Así que, sí, puedo decir en voz alta que soy una espectadora privilegiada. Que me siento con suerte cuando se me da la oportunidad de contemplar algo así.

Ya estoy pensando en el sábado que viene. En las familias que vendrán al estudio. ¿Qué nuevas sorpresas me deparará? ¿Seré testigo de más antes y después? Ya te contaré.

¡Feliz semana!

And the winner is…

And the winner is…

Pues no te lo voy a decir todavía. Me vas a perdonar, pero antes de contarte quienes son las flamantes ganadoras de los 3 super premios de este reto que nos hemos marcado en las navidades pasadas, tengo que darte las gracias. Sí, las gracias por participar, porque sé que han sido unos días de locura, entre polvorones y turrones, entre viajes de ida y de vuelta, entre abrir y comprar regalos… En fin, un locurón que pone patas arriba las rutinas y las casas.

Pero a mí me ha merecido la pena hacerlo. Tenía muchas dudas con este reto, porque el tema no era de mi agrado sobre todo, pero tengo que decir que me lo he pasado muy bien y me ha hecho ver, sentir y vivir la Navidad de una manera totalmente diferente a la acostumbrada.

Mi propio desafío era llevar conmigo la cámara o el móvil y mirar a mi alrededor buscando la fotografía, cuando sé que lo que hay en esta época no me gusta. Es complicado, pero no imposible. Y de nuevo, la fotografía ha ganado la partida, porque al obligarme a mirar con atención ha conseguido que encontrara alicientes que sí me han gustado, de hecho me han gustado mucho.

Momentos inolvidables con personas inolvidables. Despertar el día de Navidad con más niños que el tuyo, y observar sus caritas al localizar y abrir sus regalos:

♥ Montar una Noche Vieja ficticia con los amigos, y que te metas tanto en el papel que para ti sea la de verdad:

♥ Montar la fiesta de Año Nuevo sólo para la foto, porque tu familia (y tú) sois un muermo, pero terminar riéndoos tanto de ello que, seguido, os vais a la cama (que ya hay sueño) con una sonrisa gigantesca. Y de paso, que las nuevas generaciones vengan pegando fuerte y se echen a la cama más tarde que los mayores y al día siguiente estén de “resaca”:

♥ Y el último día de las navidades, sin duda el más esperado por los niños y en muchos casos, también por los adultos. Regalos debajo del árbol y sobre todo mucha ilusión:

Así terminó mi reto, con esta imagen de padre e hijo implicados en la ardua tarea de estrenar los regalos.

Éstas han sido, unas navidades diferentes. Y si lo pienso bien quizá sean, de forma sorprendente, las que más he disfrutado. Han coincidido varias circunstancias personales que las han mejorado y que se llevan gran parte del mérito, pero sin duda el reto ha favorecido la diversión. Gracias a él he estado más presente y más implicada en los pequeños actos que iban sucediendo en mi entorno: las miradas infantiles, los gestos de sorpresa, la expectación, los adornos que más me llaman la atención, las tradiciones pero, en especial, el acercamiento entre las familias y los amigos que propician estas fechas.

Abrir Instagram cada día y sentirme arropada por vuestras fotografías, ver de qué manera habéis respondido al reto, ha sido, una vez más, soberbio.

Gracias por hacerlo más divertido y ameno ♥ Y por compartir conmigo vuestras celebraciones.

Las ganadoras del Navigráfico.

Y ahora sí. Ya es hora. No lo puedo postergar más y no me voy a andar con rodeos.

Aquí van las ganadoras de los premios del #navigrafico:

¡Enhorabuena a las tres! Me pondré en contacto con vosotras por privado para gestionar la entrega de vuestros premios.
Os dejo un vídeo en el que se ve cómo he realizado los sorteos. Como os explicaba en las bases, ha sido de forma aleatoria.

Tengo que decir que he visto fallos en los hashtags, a veces la ausencia de ellos, y eso ha impedido que algunas personas tuvieran el premio. Por mucha rabia que me dé (porque a veces era sólo por una etiqueta mal puesta), no me parecía justo para la gente que cumplía con todo al milímetro.

Espero que lo hayáis disfrutado tanto como yo. Ser constante con un reto fotográfico durante unas fechas tan caóticas como las navidades es todo un logro. Enhorabuena si has llegado hasta el final. Siéntete orgullosa porque es una proeza.

Nos vemos en la próxima locura fotográfica. Un abrazo.

Los 5 errores más comunes en las fotografías de Navidad y cómo evitarlos

Los 5 errores más comunes en las fotografías de Navidad y cómo evitarlos

Cada vez queda menos para las tan ansiadas Navidades. Adorada por unos y aborrecida por otros, lo que es cierto es que la Navidad es una época del año que se pasa en familia.

Y es por esto que puede ser un gran momento para crear muchos recuerdos, de esos que perduran en el tiempo y que, claro, queremos inmortalizar.

Por eso hoy quiero hacerte un pequeño resumen de algunos errores que debemos evitar cometer en estos saraos a la hora de hacer fotos.

1: Querer abarcarlo todo en una sola foto

Queremos meter tanta información en una sola instantánea, que al final allí no se entiende nada. Los niños corriendo alrededor de la mesa, uno de ellos lleva una gamba de la mano, la abuela besuqueando al nieto, el pequeñajo que gatea a punto de tirar el mantel, la suegra diciéndote que te eches un poco más en el plato y tu primo el del pueblo, que ya va un poco pasado con el vino, contando chistes subidos de tono.

Cómo evitarlo: busca escenas sencillas y céntrate en ellas. Es complicado crear composiciones que funcionen con muchas personas y acciones diferentes. Es preferible que cuentes la historia en varias fotografías a que quieras representar todo en una y al final no se comprenda.

2: Usar flash

Ya tienes que estar cansada de leerme lo del flash, ¿a que sí? Venga, pues apágalo de una vez, mujer. De verdad que tus fotos se van a ver mucho más mejor 😛

Nuestra cámara está acostumbrada a activar el flash cuando cree que la cantidad de luz es insuficiente. Pero lo mejor es que el criterio le pongas tú. En muchas ocasiones, y aunque tampoco es la mejor iluminación, nos servirá con la luz disponible. Además crearemos imágenes mucho más interesantes visualmente.

Cómo evitarlo: no tengas miedo a tirar de ISOS altos, te prometo que la cámara no va a explotar. El grano en las fotos también tiene su encanto, y en cualquier caso es más estético que un flashazo en toda la cara de la tía Dulia, creéme.

3: Querer que todo el mundo salga mirando a la cámara

Fotografía documental. Métete este concepto en tu cerebro. Olvídate de sonrisas falsas y caras estáticas que miran a la cámara.

Pretender que todo el mundo te preste atención y salga mirando a la cámara es misión imposible y además queda antinatural.

Cómo evitarlo: haz de reportera por un día, saca tu lado aventurero e intenta pasar desapercibida. Busca las mejores ubicaciones y retrata sin ser vista. Los resultados te sorprenderán, ¡ya lo verás!

4: Que no salgas tú

Error típico donde los haya. Quien hace las fotos nunca sale en ellas. Tú te pasas el día con la cámara en mano y nadie se da cuenta de que tú también deberías aparecer también en las fotografías.

Cómo evitarlo: llévate un trípode, seguro que encontráis algún momento en el que podáis haceros fotos de grupo divertidas. También puedes colarte en las composiciones más naturales a modo de espontánea, ¡házlo divertido!

5: Querer fotografiarlo todo

Relájate y disfruta. No pasa nada si no sale ese espumillón tan reluciente que habéis puesto de adorno y que queda tan elegante, o se te escapa el instante en el que alguien se tira la copa por encima. A veces es mejor dejar descansar la cámara y disfrutar del momento.

Cómo evitarlo: disfruta de tu familia, canta, come turrón, abraza a todo el mundo tantas veces como sea posible y sí, saca varias fotografías pero después, simplemente, pásalo genial. Al fin y al cabo, el sentido de estas fiestas es pasar tiempo todos juntos. No comentas el error de estar todo el rato tras la cámara porque lo realmente importante está al otro lado.

 

 

Cuando ves la vida en formato fotográfico

Cuando ves la vida en formato fotográfico

Pues ya está, se acabaron las vacaciones. Este año me he superado a mí misma y he cogido ¡DOS SEMANAS! Sí señoras, porque yo lo valgo 😀

Ahora mismo me encuentro entre las ganas de salir corriendo de nuevo a las playas gallegas y sentarme a terminar de dar forma a lo que será el próximo año. Las dos cosas me apasionan, pero lo cierto es que después del parón, cuesta volver a arrancar.

En fin, la primera opción queda descartada, así que será mejor que me ponga cuanto antes con lo segundo. Pero antes de nada, quiero dar un GRACIAS gigantesco a todas las personas que estáis siguiendo el reto fotográfico.

Hay más de 700 personas inscritas en él y no paramos de recibir vuestros mensajes de agradecimiento por lo bien que lo pasáis, lo genial que es despertarse y abrir el correo, y lo increíble que es ir a la caza de la foto del día.

No sabéis lo feliz que nos hacéis. Estoy emocionada por la respuesta ♥

Cuando sólo ves fotos

Uno de estos días de vacaciones, decidí salir sin cámara. ¡Así, a lo loco!

Iván me dijo que me iba a arrepentir (qué malo es conocerse), pero que yo podía con ello. Y claro, no le faltó razón. Sufrí muchísimo con cada paisaje y cada vez que los niños jugaban en la playa, se metían al agua, fabricaban una barca con palos… ¡Y yo con mi móvil como única cámara!

No paraba de ver fotos por todas partes, porque sí, yo veo la vida en formato fotográfico. ¿Te empieza a pasar a ti? ¡Quizá estés a tiempo de escapar!

Pues nada, que esto del reto me lo estoy tomando en serio y el móvil se está convirtiendo en mi única herramienta estos días.

Vuestro reto

Y es que ya llevamos más de una semana y el hashtag de #agostoen31clicks tiene ya casi 3000 publicaciones, ¡sois increíbles!

Vamos a hacer un pequeño repaso por algunas de vuestras fotos.  Te dejo con estas maravillas. Sigue disfrutando del verano ♥

 

Reto móvil día 3 #agostoen31clicks #ventana31clicks #elenams31clicks @rebecalopeznoval

Una foto publicada por elenamorer (@elenamorer) el

No sé qué tienen las ventanas que me vuelven loca… Reto #agostoen31clicks #ventana31clicks #ÁngelaRR31clicks @rebecalopeznoval

Una foto publicada por Ángela Cantero (@vinoytinta) el

 

* S o u v e n i r : P a l s .* Poniéndome al día con el reto #agostoen31clicks #judithng31clicks #redondo31clicks de @rebecalopeznoval … 😎 Como dice @about_emma_blog , una manera de llevar mejor la depre post vacacional es rodearse de los souvenirs bonitos que has ido comprando en las vacaciones 💸! Nosotros en Pals no nos pudimos resistir al frutero y ensaladero a juego con los cuencos que usa Matti para su comida y su bebida 😅. Y es que los cuencos tienen su historia… se los regalé a mi abuela hace muuuuuchos años y tras vivir con ella un par de meses antes de venirme a Thalwil se los encasqueté al gato! 😻 Ahora estamos como locos con el nuevo set de mesa, todos en casa conjuntados! 😎 Bueno famIGlia! 😘 Espero que estéis disfrutando mucho del día! Mañana ya os cuento la experiencia de hoy con la burocracia Suiza! 😉😉😉

Una foto publicada por Judith (@lajudiath) el

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Crecer. Cambiar. Para ser mejor.

Crecer. Cambiar. Para ser mejor.

Siempre que llega este momento del año pienso lo mismo: el calendario debería empezar en septiembre y terminar en junio. No sé cómo te vendría a ti, pero para mí así sería mucho más fácil.
Sé que para la mayoría de la gente el mes de junio también marca el final del año productivo. Después vienen los meses de verano, de parón general, de llegar con un ritmo más lento a todas partes y a todas las cosas. De gente que se va de vacaciones, de la administración que se paraliza y de sentarse en las terrazas a echar la tarde. Por eso es el momento idóneo para planificar lo de después, lo que empezará tras la pausa estival. Así que si estás conforme, lanzamos una campaña para que cambien el calendario ya. ¿No cuela?
Entonces, te contaré que éste ha sido mi primer año escolar 😀
El Señor Bajito comenzó el cole y con él las rutinas, los horarios y las idas y venidas al son de su maravillosa vida. Pero están a punto de terminar.
Por mi parte, he impartido 8 ediciones de cursos desde septiembre (se dice pronto) y toca ir cerrando para tomar unas vacaciones, coger aire, hacer barbacoas y (mi favorito) dormir hasta tarde. Pero antes de todo eso, hay algunas cosas que quedan por hacer. Te cuento.

Novedades, mudanza y un poco de misterio.

¿Qué ocurre cuando pegamos el estirón? Que se nos queda pequeña la ropa, las habitaciones parecen menguar y queremos cambios que sean visibles. Ya somos mayores y se tiene que notar. Pues algo parecido es lo que me está pasando.
Si conoces La Escuela de Mamá, sabrás que desde hace un par de años mis cursos de fotografía se han impartido desde allí. Han sido dos años de grandes aprendizajes y de trabajar con mujeres impresionantes. Pero mis cursos han crecido mucho y necesitan un espacio propio para seguir respirando y continuar su evolución, contigo. Así que durante estos meses de verano todo cambiará.
Voy a traer todos los bártulos de la escuela a esta web donde ahora me lees. Será un cambio de casa virtual. Y no sólo eso. La evolución tiene que ser coherente y proporcional a vuestro progreso. Sí, ¡tú has tenido algo que ver en todo este asunto!
Porque tú también has crecido como fotógrafa y eso se tiene que ver reflejado en mis talleres. Es por eso que los cursos de fotografía también mejoran y se hacen más grandes. Si tú creces, yo también, contigo; esto es un equipo.
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Por otra parte, voy a trabajar duro para mejorar el blog. Llevo apostando a tope por él desde hace ya unos cuantos meses y seguirá siendo de esta forma. Quiero que aquí puedas encontrar más información, mejor, más útil. Que te sirva y que te ayude. Así que, entre otras cosas, aquí encontrarás mis cursos al completo y los datos necesarios para que no pierdas nada que pueda interesarte.
Además, habrá otro tipo de novedades. Hay planes en el aire, proyectos y alguna idea loca. Claro que no te lo voy a contar todo, ¡estaría desvelando todos mis misterios! Prefiero dejarte con la intriga, porque ¿qué sería de la vida sin un poco de aliciente? Tengo que dejar algún enigma por resolver. Permanece atenta a tu pantalla 😉
Me despido por hoy, que hay mucho por hacer. Me remango ya mismo y me pongo a cambiar trastos de un sitio para otro. ¡A trabajar! Pero con alegría ♥

 

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