En el momento en el que escribo esto, afuera hace un frío intenso y dentro la calefacción está a tope. Pienso en los contrastes, en el paso del tiempo, en lo difícil que se me hace ahora mismo proyectar mi mente hacia el futuro, a un momento en el que la temperatura sea suave, pueda dejar el abrigo olvidado en el perchero de casa y salir sólo con mi cámara a fotografiar.

Miro al Señor Bajito. ¿Qué clase de magia ha obrado en él y lo ha hecho crecer tanto y tan rápido? Ayer era un bebé y hoy es todo un hombrecito con carácter y personalidad para parar un tren.

Se me hace un nudo en la garganta cuando me doy cuenta de que en nada, el tiempo volverá a envolverlo todo con su manto de invisibilidad y dentro de unos meses volveré a pensar en todo esto, en cómo suceden los acontecimientos de rápido, en otro estirón sorprendente, en una nueva época de transición. Cuando me quiera dar cuenta, el Señor Bajito se hará mayor y empezará a tomar sus decisiones de manera irrevocable.

Y todo esto me viene a la mente por pensar en un evento importante que muchas familias celebrarán en unos meses. Se trata de una transición, de una decisión que marca, de alguna manera, el cambio del niño al adulto. Casi nada.

Pero vamos a sacudirnos la nostalgia porque en realidad se trata de una fiesta. De algo que, por ser especial, nos gusta compartir con las personas más cercanas.

Estoy hablando de la Comunión.

Si eres una de esas personas inmersas en la preparación de este evento, te comento varios puntos a tener en cuenta a la hora de elegir al fotógrafo encargado de documentar ese momento.

Ten en cuenta los plazos de tiempo

Puede parecer un locurón de preparativos, organización y despliegue de medios, y en cierto modo lo es. Pero la realidad es que si tu hijo o hija hace la comunión este año, seguramente ya lo tengas casi todo listo o, como poco, pensado.

Las sesiones de fotos son de esas cosas que hay que planear con tiempo, así que si aún tienes este punto por resolver, te explico los dos motivos principales por los que deberías empezar a buscar un fotógrafo:

  • los fotógrafos en esa época tenemos la agenda más llena, si lo dejas para muy tarde probablemente la persona que quieres no estará disponible justo en la fecha en la que lo necesitas
  • si deseas realizar algún recordatorio o algún producto que se tenga que encargar para regalar el día de la celebración, debes pensar en los plazos de entregas del fotógrafo más los plazos de fabricación de la empresa que los hace

Todo suma, y al final, tenemos los días contados de aquí a ese día especial marcado en el calendario desde hace tiempo.

¿Qué prefieres?: fotos tradicionales o fotos llenas de naturalidad

Entre tú y yo, una pregunta, ¿te sientes identificada con tus fotos de comunión? Me refiero a si cuando las ves, te gustan de verdad. Ya sé que les tienes cariño, pero no me refiero a eso. ¿Te reconoces en ellas y recuerdas cómo eras en aquella época cuando las miras?

Yo, definitivamente, no. Es más, me veo disfrazada y forzada a componer gestos que nunca saldrían de mí de forma natural.

Claro que a los 9 años no me daba cuenta de cómo echaría de menos unas fotografías más espontáneas que las que tengo. Porque entonces, no era consciente de que cuando tomé la comunión lo que estaba haciendo era dar un paso importante hacia la madurez. En nada dejaría de ser la niña que era para convertirme en adolescente (insertar cara de pánico aquí).

Es una edad importante, un tiempo que deberíamos meter en una botella para que nunca más se escapase. Pero el tiempo sigue su camino, y ellos, muy a nuestro pesar, también. Así que parece que la única posibilidad que nos queda es guardar todo esto en formato foto.

Y tú, como madre, ¿qué esperas de estas fotos? ¿qué  quieres ver en ellas? Y a tu hijo, ¿le motiva hacerse la fotos? o le parece un rollo estar delante de la cámara y poner poses raras y prefabricadas.

Antes no existía la opción de elegir, pero ahora puedes decidir qué tipo de fotografía es más acorde con lo que de verdad quieres.
Te recomiendo que mires las fotografías de los profesionales que tienes en mente. Antes de contratar a alguien, observa bien sus galerías, en ellas verás si te gusta el estilo o no va contigo.

Fotografía documental de comuniones.

Si tras mucho pensar estás convencida de que prefieres tener unas fotografías alejadas de las tradicionales poses y más cerca de la naturalidad, eres de las mías y te doy la bienvenida a la fotografía documental.

¿Hay algo más bonito que sostener una imagen y reconocer la actitud, el carácter y la personalidad de su protagonista? Sí, lo hay. Y es sostener esa imagen, reconocer todos los rasgos únicos de las personas que aparecen en ella, pero después de que hayan pasado varios años.

El tiempo, de nuevo.

Seguir reconociendo la alegría de ese momento pasado, que te vengan a la memoria pequeñas anécdotas, que esa imagen contenga las emociones vividas: la ilusión, el espíritu de celebración, la diversión.

Eso sólo se consigue dejando que las personas que están delante de la cámara se sientan libres de ser quienes son. Protagonistas de su momento. Y es así como concibo todas mis sesiones, incluidas las de comunión.

Así que, en resumen, los aspectos a tener en cuenta para elegir bien al fotógrafo de la comunión de tu hijo podrían resumirse en tiempo y estilo.

Si aún no lo tienes claro, busca un calendario y cuenta los días que faltan para la celebración de la comunión. Antes de que te entre el agobio del siglo, respira hondo, y piensa si te gustaría crear un álbum más parecido al que tú tienes de tu comunión o si te gustaría probar con algo diferente.
Si optas por esto último, te invito a que estudies las fotografías que hago. Y si te gusta lo que ves, no dudes en contactar conmigo.

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