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10 días / 10 vídeos: reto personal en YouTube

10 días / 10 vídeos: reto personal en YouTube

Me he venido arriba.

Tras varios años escondida en la sombra de las letras de un blog y de mi cámara de fotos, he decidido sacarme de un golpe la vergüenza y mostrar de una forma más rotunda.

Mientras escribo esto, me sudan las manos y tengo un nudo en la barriga. Porque sí, soy muy vergonzosa y lo paso fatal. Pero puede más el odio que le tengo a los límites que me impongo yo sola que la vergüenza. Lo he decidido y llegaré hasta el final. Quiero echar abajo de una vez por todas el temor que más me paraliza: dejarme ver.

Así que, terapia de choque. ¿Qué mejor forma que grabar vídeos como una posesa y compartirlos contigo? ¡Allá voy!

Mamá, quiero ser YouTuber

He decidido que la constancia y la repetición pueden ser mis grandes aliadas, así que me he propuesto un reto personal bastante duro: durante los próximos 10 días, empezando desde mañana mismo, publicaré un vídeo por día en mi canal de YouTube. Por supuesto, serán vídeos sobre fotografía.

Mi hijo de momento no me ha dicho que quiera ser youtuber, pero en los tiempos que corren y con el desparpajo que tiene sumado a lo que le gusta hacer vídeos, no lo vería complicado, la verdad.

Pero ya me ha dicho que me ayudará con mis vídeos durante estos días, y eso me hace muy feliz. Me siento acompañada y eso siempre da seguridad.

Así que, este mensaje es para mi madre: Mamá, que voy a salir en la tele, pero en la de Youtube. Tu nieto, ahí anda, haciendo sus pinitos en el mundo audiovisual. Pero de momento está más a sus cosas: aprender, divertirse, el Rock and Roll. Lo típico.

Ya en las últimas semanas he ido subiendo algunos vídeos, pero a partir de mañana quiero que esto se convierta en una costumbre semanal. No sé si lo conseguiré o moriré en el intento (de vergüenza o de agotamiento) porque, quien piense que esto es encender la cámara y listo, está muy equivocado.

Los vídeos dan un trabajazo impresionante. Pero, oye, que ya está bien de posponer algo que llevo mucho tiempo queriendo hacer.

Lo calculé fríamente durante la emoción del momento, cuando estás pensando en la idea y todo te parece fenomenal (y después, cuando te relajas, cunde el pánico ante la magnitud real de lo que te has propuesto): primero publicaría en mis redes sociales que me lanzaba de cabeza a un desafío, y después ya no habría marcha atrás. Tendría que hacerlo sí o sí, era la manera de obligarme.

Tras soltar algún improperio del tipo “¡maldición!, ¿qué acabo de hacer?”, reuní fuerzas y resolución. Rebeca, tú puedes. A por ellos.

Reto 10 días / 10 vídeos

Son diez vídeos de nada, me dije. Uno detrás de otro, me recordéNada imposible.

Una vez anunciado en Facebook e Instagram, rajarse no era una opción. Y de esta manera me metía en un nuevo fregao. Porque me gustan los retos. Porque yo lo valgo. Y porque me gusta aprender cosas nuevas.

Cuando empiezo algo, me gusta hacerlo bien. Así que, en resumen, ¡os voy a freír a vídeos!
A partir de mañana, martes 30 y hasta el jueves 8 de Junio, un vídeo cada día en mi canal de YouTube.

Mientras esperas, para que no te aburras y yo sienta tu aliento (que lo necesito), puedes ir haciendo estas cosas:

  1. Suscribirte al canal, (si no lo has hecho ya) en este link >>> https://goo.gl/2ZkMdt
  2. Enviarme sugerencias de temas que quieras que trate en los vídeos por mensaje en Facebook, Instagram o a info@rebecalopeznoval.com.
    Será de gran ayuda porque quiero hacer contenido de tu interés.
  3. Compartir esta entrada con tus amigos, porque así llegará a más gente, y porque compartir es amar, y eso siempre está bien.
  4. Animarme, dejando mensajitos de cariño en los vídeos y diciendo lo guapa y lo maja que soy.

Vale, me has pillado, el 4 no es necesario, pero se agradece XD

Al final del reto, ¡sorteo!

Como sé que te gustan los alicientes, cuando termine el reto haré un sorteo aleatorio entre la gente que cumpla estos requisitos:

  • Viva en territorio nacional (península, Ceuta, Melilla, Islas Baleares e Islas Canarias). El envío del premio sólo se efectuará en este ámbito geográfico.
  • Se suscriba al sorteo en este formulario:

  • Sea suscriptor del canal de YouTube.
  • Deje un comentario en cada uno de los vídeos contándome qué es lo que más te ha gustado de cada uno de ellos. Al final, tendrás que tener como mínimo 10 comentarios (uno por vídeo). Puedes dejarme más, claro. Cuéntame lo que quieras, que me hace ilusión leerte.

Yo prometo hacer vídeos super chulos, cortitos, para que verlos sea una tarea sencilla de realizar. Que te cundan y te sean útiles.

Son sólo dos cositas de nada y al hacerlo te puedes llevar algo bonito, práctico, que te comerás con los ojos: ¡UNA AGENDA TAMAÑO GRANDE DE CHARUCA! De las que están a punto de salir, nuevas y relucientes. Para que tú también te marques objetivos, desafíos y los lleves a término con éxito. El sorteo lo realizaremos el lunes 12 de junio entre los participantes.

Llevo un tiempo utilizando agendas para organizarme mejor y, aunque aún me queda trabajo por hacer en este sentido, siento que ayudan a centrarme, a desarrollar las tareas que tengo que hacer a diario, a planificar mejor los meses y a animarme cada día. Porque son tan bonitas que sólo verlas por la mañana en el escritorio ya te infunden ganas de trabajar. En fin, que me voy a hacer con una de ellas y he pensado que regalarte una sería una forma bonita de agradecer tu apoyo durante este reto. Espero que te guste la idea.

¿Me vas a ayudar?

Yo estoy segura de que sí, de que lo harás. Porque además mi idea es que los contenidos de los vídeos sean de tu interés.

Trataré de contarte cuestiones sobre fotografía que puedas aplicar y que sean beneficiosas para ti, desde mi punto de vista personal y profesional.

Además, esta semana es especial. Si estás atenta tanto al blog como al canal de YouTube, descubrirás otra sorpresa que tengo reservada para el miércoles 31. Es algo que aún no puedo desvelar pero estoy segura de que te encantará. ¡Yo estoy emocionada!

¡Qué nervios! Me voy a grabar que ya tengo las primeras ideas para los vídeos.
Un besazo y ¡hasta mañana!


Atrévete con el autorretrato: mi experiencia personal

Atrévete con el autorretrato: mi experiencia personal

¿Te has puesto alguna vez delante de la cámara? No me refiero a si te han hecho alguna vez una foto, claro que te han hecho fotos. Me refiero a ponerte delante de la cámara tú sola. Sin barreras. Sin defensas. La cámara y tú, como si de un espejo se tratara, y gritarle al objetivo lo que piensas.

Yo sí. Es una prueba de fuego.

Ponerse frente al objetivo y dejarse llevar para ver qué sale, es una experiencia reveladora.
Al principio da muchísima vergüenza. Seguramente no te atrevas ni a mirarle de frente. Pero a la vez hay algo que engancha, la curiosidad, el reto personal, que te hace repetir.
Quieres intentarlo de nuevo, ver si puedes ir más allá, si la foto sale mejor, si consigues ver algo más en tu foto, algo más de ti misma, aunque sea tras un personaje, una interpretación. Como cualquier actor que se mete en un papel, siempre hay algo de su propia personalidad en él, ¿no te parece?

El camino de autorretratarme.

En febrero hizo 6 años que cogí mi cámara y le puse el modo manual por primera vez.

Sin tener ni idea, me embarqué en un 365 para probarme a mí misma que de verdad quería aprender a hacer fotos en modo manual. Que quería y que podía hacer algo que durase en el tiempo.

Por aquel entonces seguía a unos cuantos fotógrafos que hacían un proyecto como el mío. Pero lo hacían con doble mortal hacia atrás, porque además de hacer una foto al día durante todo un año (ahora sólo pensarlo me entran sudores fríos) lo hacían de si mismos. Es decir, que se autorretrataban.

Mi admiración hacia esas personas era enorme. Me parecía increíble lo que hacían. Yo odiaba (y ahora tampoco es que me guste mucho) ponerme delante de la cámara. Me daba una vergüenza horrible verme, no reconocerme… Y pensé que jamás sería capaz de hacer un autorretrato. Pero para mi sorpresa lo conseguí, y además muy pronto.

Si te apetece saber cuál fue mi primer autorretrato y la historia que hay detrás de él, no te pierdas la clase del próximo martes. Allí te lo contaré todo.

Pero es que además a ese le siguieron unos cuantos más. y para cuando estaba terminando el proyecto, los autorretratos se hicieron cada vez más importantes. De hecho, hubo una época en la que era lo que más hacía. Gracias a ellos aprendí muchísimo. Aprendí mucho de fotografía. Ponerse delante y detrás de la cámara es lo que tiene, que te hace ponerte las pilas a muchos niveles. Fue un aprendizaje brutal.

Pero el mayor de los aprendizajes no fue técnico, fue personal. Recorrí un camino maravilloso y doloroso a partes iguales.  Cada click era una catarsis, una conversación conmigo misma.

Muchas veces no me reconocía. Otras me miraba con mucha atención después de hacer la foto y estudiaba mi cara, mi expresión, y me quedaba atrapada allí, pensando en lo que me había llevado a ello…
Es un proceso increíble en el que da miedo zambullirse, pero que si lo haces, si encuentras las fuerzas, dejará una huella inconfundible. Y por supuesto, mucho aprendizaje personal, mucho.

 

I love Me

Después de todo ese recorrido nació este curso. Ya no sé cuantas ediciones he hecho, pero lo que sí sé es que en cada una de ellas vuelvo a sumergirme de nuevo con otras mujeres. Y que el proceso es maravilloso. Lloramos, reímos y, sobre todo, nos hacemos compañía. Este es el único curso de los que imparto en el que sólo podemos participar mujeres. Quizás suene raro, quizás si eres un hombre y me estás leyendo pienses que no es justo. Pero te aseguro que es mejor así.
Las mujeres a veces necesitamos nuestro espacio, soltar lastres que la sociedad, esta sociedad mayormente masculina nos ha marcado a fuego. Y sé que tú no eres de esos, pero esto necesitamos hacerlo sin ti. Gracias por comprenderlo.

A punto de empezar una nueva edición y tras un año sin impartirlo, los pelos se me vuelven a poner de punta sólo con imaginar lo que nos deparará esta nueva edición.

Si te apetece acompañarme, si te quieres que yo te acompañe en este viaje tan especial, te espero en mi clase del próximo martes para hablar de cómo explorar tu verdadero yo a través del autorretrato

Mi autorretrato favorito.

Al escribir este post, y repasar mi trabajo en autorretrato, me he dado cuenta de que tengo uno favorito. De hecho, esa imagen fue mi foto de perfil durante muchísimo tiempo. Recuerdo que conocí a mucha gente en persona (y a la que sólo conocía de las redes hasta entonces) que pensaba que llevaba esta cara normalmente, a diario xD

¿Y sabes por qué es mi favorito? Pues hay varias razones.

La primera de ellas, es que soy una persona muy muy vergonzosa. Me gusta hacer el payaso, pero a la vez lo paso realmente mal cuando lo hago. Y esta es de las pocas imágenes que tengo en las que estoy haciendo un poco el tonto y mostrarme así, sin parecer una persona seria, de verdad que me cuesta horrores.

La otra razón es que este autorretrato me ha dado muchísimas alegrías en los cursos de I love Me. La primera edición que hice de este curso, terminó con una foto de todas las participantes con esta misma pose. Fue un curso intenso y maravilloso. Nunca lo olvidaré.

Y una de las últimas ediciones, que igualó el nivel de compromiso y de intensidad, terminó de la misma forma. Pero es que además esa edición terminó el día de mi cumpleaños (que por cierto es este jueves día 11, por si te apetece mandar unos bombones 😛 ) Y las chicas me regalaron un vídeo precioso con sus caras y unas palabras de esas de que se te calan. Aún me emociono al recordarlo.

Entiendes que sea mi favorita, ¿verdad?

Con esta cara me despido. Que no es la que suelo tener todos los días, pero es con la que quiero que te quedes hoy, para que te arranque una sonrisa.

I love you.

 

Cómo sacarle partido a un espacio (otro making of)

Cómo sacarle partido a un espacio (otro making of)

Lo prometido es deuda. Y como os encantó el making of del bambú, os traigo un nuevo vídeo en el que podéis verme de nuevo detrás de la cámara persiguiendo la foto.

Antes de seguir, quiero dejar clara una cosa. En muchas ocasiones, sobre todo cuando fotografiamos a niños, hacemos un montón de fotos y después sólo nos quedamos con un puñado. Es algo habitual y necesario. Cuando fotografiamos algo en movimiento, es imprescindible disparar tantas veces como podamos, es la única forma de asegurarse alguna fotografía nítida y, cuantas más fotos, más probabilidades tienes de captar justo el momento adecuado.

De esta sesión que te muestro hoy, saqué un montón de fotografías y, siendo sincera, creo que me quedaría sólo con una, la que encabeza este post.

Hay otras pocas que son pasables, pero que tampoco me emocionan como la primera. Y el grueso de esta sesión pasará a mejor vida en la papelera, sin piedad. No le encuentro sentido al guardar imágenes que se parecen, que están bien pero son sosas y no me dicen nada. Prefiero quedarme con aquellas que siento realmente especiales, originales o expresivas.

Sí, así es como se hace para no llenar tu disco duro de millones de fotografías. Borrando. A lo bestia.

Otro aspecto del que me gustaría hablar es del cambio de objetivos. Sé que es una lata tener que cargar con tantos aparatos, sobre todo cuando vas de excursión o haces una salida de ocio. Pero lo cierto es que en alguna ocasión, por las condiciones del terreno y los elementos que te rodeen, la foto te pedirá un cambio de objetivo.

Espero que con el vídeo quede más claro lo que quiero decir.

Dos objetivos y un destino: conseguir el mejor resultado.

A lo película del oeste. Desenfundando la cámara mientras frunzo el ceño para escudriñar la foto.

Como te comentaba antes, en esta sesión he utilizado dos objetivos diferentes: el canon 85 mm 1.8 y el 35 mm 2.0. Al principio llevaba el 85 mm puesto, pero pronto pensé que el 35 mm sería más adecuado y daría más juego.

En resumen: el uso de uno u otro objetivo influye de forma radical en el resultado. Tienes que probar y hacer muchas fotos para ver cómo cambia la imagen con uno u otro. Cuando lo tengas dominado, lo harás de forma instintiva.

El making of de “En la ría”: fotografías en el observatorio de pájaros de Tarro Blanco

Una vez más me muevo en terreno peligroso y te lo grabo en vídeo para que sientas la tensión en tus carnes: ¿me tropezaré?, ¿caeré rodando a la ría? o ¿saldré airosa de la situación?

Porque ya sabes cual es una de mis premisas. Hay que moverse. Para arriba, para abajo, alrededor. Si hace falta, hay que echarse al suelo y ensuciarse. Si no lo haces, nunca sabrás si la imagen habría quedado mil veces mejor desde otra perspectiva.

En el vídeo también puedes ver cómo he jugado con las líneas que la caseta me ofrecía. En esta ocasión, líneas horizontales (sobre todo) y verticales, pero siempre líneas rectas. Esto es composición. Imagina una caseta con la fachada lisa. ¿A que no habría sido lo mismo?

Por último, puedes ver que en esta ocasión la edición en blanco y negro oculta algunos detalles que pueden distraer al espectador y resalta otros que, en mi opinión, favorecen el resultado. Ni la textura de la madera, ni el verde del entorno. Lo que hace que las fotos sean dinámicas y atractivas son las líneas y las formas.

Dejo de enrollarme y te muestro el vídeo:

En la ría: las fotos de la sesión.

Esta son las fotos resultantes de lo que has visto en el vídeo.

Me gustaría que, sobre todo, te dieras cuenta de la cantidad de distracciones que teníamos alrededor: la ría, pájaros, árboles, carretera, hierba, etc. Y de cómo no he sacado a penas nada de eso.

Focalizarse en una zona, en unos detalles, y obviar otros es cuestión de mucha práctica. No quiero que pienses que está chupado. Pero también quiero que sepas que fotografiando, lo aprenderás.

Hacer una buena fotografía cuesta mucho. Tienes que conocer la técnica, ir con los ojos muy abiertos, experimentar para ver qué falla y qué funciona. Moverte, cometer errores, aprender de ellos.

Así que, si estás en ello y todavía no te salen las fotografías como esperas, no te desanimes, ¿vale?

Recuerda:

  • muévete mucho (y fotografía desde todos los ángulos y puntos de vista que puedas)
  • saca un montón de fotos (sobre todo si tu protagonista o tú estáis en movimiento)
  • intenta aprovechar los elementos que tienes alrededor que pueden aportarte orden, dirección, ritmo (como las líneas) y saca de tu encuadre los que te distraigan (los que no contribuyan a tu propósito y encima puedan atrapar la mirada de quien observa la imagen)

Me gusta cuando compartes conmigo tus experiencias con la fotografía. Si llevas algo de esto a la práctica, ¿me lo contarás en los comentarios?

Un abrazo y hasta la próxima entrada 

3 fotógrafas que también son madres y son una fuente de inspiración constante

3 fotógrafas que también son madres y son una fuente de inspiración constante

Si me sigues desde hace tiempo, sabes que una de las cosas que más me apasionan de la fotografía es ver el trabajo de otras personas.

Me encanta pasearme por las redes y empaparme de la experiencia de grandes fotógrafos. Creo que, si bien cada persona ha de ser fiel a su propio estilo, este es un ejercicio que reporta muchos beneficios. Observando lo que otros hacen aprendes, te oxigenas el cerebro y le das un empujoncito a tu inspiración cuando ésta se estanca.

Además, yo me lo paso pipa viendo imágenes increíbles, con grandes dosis de emoción, composición y luz. A veces es tan hipnótico que una vez dentro de un buen porfolio se me hace difícil salir de ahí. Atrapada por la página, voy buceando entre las fotografías casi sin pensar hasta que me topo con imágenes potentes que se me quedan en la retina por alguna razón, y el dedo se para en seco para deleitarte un buen rato con ellas. ¿A ti también te pasa o soy la única que se queda enganchada?

El caso es que si eres un poco como yo y también disfrutas conociendo a otros fotógrafos, toma asiento y prepárate para una buena dosis de fotografía, porque hoy quiero mostrarte a 3 mamás, que además documentan la infancia de sus hijos de una manera asombrosa y con las que yo disfruto muchísimo.

3 mujeres que te van a hacer pararte en seco y abrir la boca para soltar un “oooooooh” y varios “uaaaaaaaaau”, y a las que no querrás perder de vista nunca más 😀

Aquí van estas fotógrafas que, además de ser madres, también son una fuente inagotable de aprendizaje e inspiración. ¡Comenzamos!

Cristina Díaz

Mamá de tres con un gusto maravilloso y un buen ejemplo de cómo no hay nada que esté definido en tu vida y puedes ser lo que quieras ser. Porque Cristina consiguió hacer de su afición su profesión actual, pero sus comienzos fueron bien distintos.

Sin embargo, ahí está, haciendo unas fotografías maravillosas. Sus fotos en blanco y negro me embelesan y admiro su capacidad para atrapar expresiones.

Además de fotografiar niños, Cristina hace muchas sesiones de bodas y, personalmente, me encanta también su estilo en este tipo de fotografías aunque, como sabes, no es la temática que más me gusta.

Si te casas y todavía no tienes fotógrafo, no dudes en contactarla. Yo lo haría.

WEB | Instagram

Charo Díez

Me chifla su trabajo. Si tengo que destacar algo, me quedo con sus composiciones y su blanco y negro, que es maravilloso.

Si paseas por su cuenta de Instagram encontrarás alguna foto en color, pero pocas. De lo que estoy segura es que no podrás salir de ella durante un buen rato. Tómate tu tiempo y disfruta de las vistas. Hay imágenes preciosas.

Charo tiene un estilo que se reconoce a distancia, y eso es otro de los factores que me gustan de un fotógrafo.

Celeste Pavlik

Sigo a esta fotógrafa desde hace años y me maravilla lo que hace. Tuve la suerte de tenerla como formadora en curso de fotografía online y disfruté como una enana. La conocía antes de este curso, pero desde entonces sigo su trabajo con más interés.

Sobre todo me quedo con las fotos en interior y su forma de interpretar las luces y las sombras.

Actualmente, está colaborando en un proyecto de filmación muy interesante llamado 24 frames. A Filming project, así que de vez en cuando, en su galería de Instagram y en su blog puedes ver vídeos con mucha sensibilidad fotográfica. Te los recomiendo.

Web | Instagram

¿Dónde buscas la inspiración?

Esto va por rachas, nos pasa a todo el mundo. A veces estás que no paras, tienes una idea tras otra y no te da la vida para llevarlas todas a cabo. Y de pronto pasas por una época (pueden ser unas horas, un par de días o meses enteros) en la que te sientes estancada.

En mi caso, una de las actividades que me funcionan para encender la chispa de la inspiración cuando siento que se apaga es mirar contenido nuevo, descubrir otros fotógrafos, ver lo que otras personas hacen.

Así que espero que, si no conocías a estas fotógrafas, esta entrada te sirva para activar tu creatividad o, como mínimo, estimularte para que vayas corriendo a por tu cámara de fotos y comiences a crear tus propias imágenes. También quiero que queden como ejemplo de cómo ser mamá y fotógrafa es compatible. Ya sea como afición o como profesión.

Si te ha gustado este post me encantaría que me lo dijeras en un comentario, porque si sé que te gusta más adelante te mostraré otro puñado de fotógrafos para que puedas ampliar tu mirada.

¡Buen martes!

Cómo se hace una foto: un making of entre bambúes

Cómo se hace una foto: un making of entre bambúes

Tengo bastante afición a ver vídeos en YouTube. Me parecen super didácticos. Eso sí, me gustan los vídeos cortos, porque no tengo mucho tiempo. En especial aquellos donde se ve a la persona trabajando. Y me chiflan los making of de las películas, vídeos musicales, y claro está, los de las sesiones de fotos.

Así que, después de mucho tiempo pensando en hacer algo propio, al fin me he lanzado a la piscina. Y gracias a la colaboración del Señor Bajito y su padre, hoy os puedo mostrar mi primer making of.

Sé que tengo mucho que mejorar en materia de vídeos, pero espero que al menos sirva para que te hagas una mejor idea de cómo trabajo habitualmente. No sólo fotografiando a mi hijo, si no también cuando trabajo con otras familias.

Mis 3 imprescindibles para hacer una foto

Si me preguntas qué cosas hago en una sesión para conseguir las fotografías que quiero, te diría que, de forma fija e impepinable, hay 3 elementos que no pueden faltar:

  • Observar y moverme. Esencial. Moverse es lo más importante. Ver la escena desde diferentes puntos de vista, buscar el mejor encuadre, acercarse, alejarse, subirse en lo alto, tirarse por el suelo. Siempre digo en mis cursos que hay que moverse mucho. ¿De qué otra forma encontrarás el mejor ángulo?
  • Aliarme con la luz. Al movernos, la forma en la que la luz incide sobre los objetos y el paisaje, difiere. Esto también hay que tenerlo en cuenta. Así que no dejes de observarla, porque dependiendo de dónde te coloques, obtendrás resultados distintos.
  • Aplicar técnicas de composición. Me fascina la composición en fotografía. Junto con la luz, son mis temas favoritos. Observar las líneas, los colores y todos los elementos que entran en la escena. Buscar el mejor punto de vista y reforzar aquello que quiero mostrar. Es un tema apasionante. Tanto, que el pasado año cree un curso de composición. Y justo hoy, abrimos las inscripciones para, como ya es costumbre en mis cursos, asistir a la primera clase de forma GRATUITA. Así que si te animas a escuchar más sobre este tema, reserva una plaza para el seminario de EncuadrArte pinchando aquí.

El vídeo del making of

Sin más dilación, aquí te dejo con el vídeo donde te cuento algunas cosas más sobre las fotos que saqué y donde puedes verme en plena acción entre un bambú y otro.

Si formas parte de la Comunidad F PRO, muy pronto tendrás una versión más extensa sobre este vídeo y estas fotos.

Por cierto, me haría mucha ilusión que empezaras a seguir mi canal de YouTube, y que me cuentes en comentarios si te ha gustado y te ha servido. Si es así, estaré encantada de hacer más vídeos de este tipo.

Como ves, el Señor Bajito está requeteacostumbrado a que le saque fotografías, así que él va su aire mientras que yo trabajo, y así el resultado siempre es natural.

La gente se sorprende de que no les diga cómo posar o qué hacer. Pero es que yo prefiero observar y capturar lo que me ofrecen de manera espontánea. Además, creo que así es mucho más cómodo para todos, ¿no crees?

Entre bambú: las fotos de la sesión

Aunque has podido ver muchas en el vídeo, te dejo aquí algunas fotos del resultado final de esta sesión.

En el vídeo hago referencia a una entrada de la semana pasada, que puedes encontrar aquí.

Un saludo y gracias por leerme una vez más.

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