Descubre de qué modo planteo mis sesiones fotográficas familiares

Descubre de qué modo planteo mis sesiones fotográficas familiares

Cuando te dispones a realizar algo por primera vez, suelen surgir dudas de todo tipo. Y la primera sesión de fotos con una fotógrafa que no conoces, no iba a ser distinto. ¡Es normal!

¿Me gustará la experiencia? ¿Cómo trabaja esta fotógrafa? ¿Dónde realizaremos la sesión? ¿Y si los niños no están por la labor?, y un largo etcétera.

Sabes que estoy realizando un reto en formato vídeo, ¿verdad? Hace unas semanas os pedí ayuda en las redes para que me hicierais llegar dudas habituales o inquietudes y así poder crear vídeos con material que os sea interesante. La entrada de hoy es la respuesta a una de estas sugerencias: Cómo planteo una sesión fotográfica.

Los pasos previos a la sesión fotográfica.

He querido resumirte lo máximo posible todos los pasos que doy antes de realizar la sesión en la fecha fijada.

Desde el momento en el que te pones en contacto conmigo hasta que cerramos el acuerdo de la sesión.

Básicamente se trata de recopilar toda la información que necesito para responder a esta pregunta: ¿soy la fotógrafa que necesitas?

Hay un fotógrafo para cada persona, estoy segura, y no todos somos compatibles. Y eso ¡está bien! Porque para gustos, colores.

Pero saber si conoces mi estilo de fotografía y hasta qué punto es lo que quieres de verdad para tus fotos es un paso crucial para que al final estés satisfecha con el resultado.

Existen otros puntos y factores a tener en cuenta para saber si estás ante tu fotógrafa ideal. ¿Quieres conocerlos? Dale al play al vídeo:

¿Estás pensando en venir a Cantabria por vacaciones? ¡Te espero!

Empieza la época de vacaciones, y muchos estáis reservando ya vuestros días por mi tierra.  Lo sé porque ya he recibido algún email para preguntar por las sesiones.

No me extraña porque aquí tenemos un montón de sitios increíbles y las vacaciones son una gran ocasión para hacernos una sesión de fotos familiares.

Al estar relajados, disfrutando de nuestro tiempo libre, conociendo lugares nuevos o visitando aquellos que nos gustan tanto que repetimos, se dan momentos únicos que luego queremos recordar.

A todos nos gusta abrir el álbum y volver la vista atrás para revivir esas vacaciones estupendas que pasamos en uno de nuestros lugares favoritos y, lo más importante, en familia.

Si eres una de estas personas, anímate y pregunta por tu sesión fotográfica familiar. Podrás comprobar si son ciertos los pasos de los que hablo en el vídeo 😉

Eso sí, hazlo cuanto antes, porque las reservas durante las vacaciones vuelan.

Espero que te guste el vídeo. Te veo la próxima semana  

 

I Semana Europea del Porteo

I Semana Europea del Porteo

Aún recuerdo cuando estaba embarazada del Señor Bajito y la madre de Iván me dijo que si quería de regalo una mochila para llevarlo. Yo le dije que me gustaba la idea, pero que no acababa de ver que aquellas mochilas funcionasen. Las veía raras, pero no sabía por qué.

Tiempo después, buscando y leyendo sobre embarazo, me encontré con foros de crianza consciente. Y gracias eso, llegué al porteo y a Red Canguro. Y después de leer mucho, ya le dije a mi suegra: “esta es la mochila que quiero 😀 ”

Sí, llegué al porteo antes de que naciese mi hijo y para cuando nació, ya tenía más de un portabebés y sabía utilizarlos bastante bien.
Durante nuestro primer año juntos, el portabebés me acompañó a todas partes. No usé carrito así que el Señor Bajito y yo siempre fuimos pegados.
También porteó, y mucho, el papá. Incluso en alguna ocasión portearon mis padres.

Creo que es una sensación maravillosa. Nunca me sentí más fuerte ni me dolió menos la espalda. Pero el Señor Bajito en cuanto empezó a caminar no quiso subirse más. Sólo a ratos pequeños, y mejor en brazos que en portabebés. Así que no nos duró mucho la experiencia, pero sin duda fue una de las mejores etapas.

European Babywearing Week: sesión de fotos para Elena, de Monitos y Risas

La semana que viene, se celebra la I Semana Europea del Porteo (European Babywearing Week) y he tenido el honor de poner mi granito de arena con mis fotografías.

Mi último viaje a Madrid, entre otras cosas, fue para realizar este trabajo junto a mi querida Elena (Monitos y Risas). Un referente del porteo en este país y una profesional increíble con la que no me canso de trabajar.

Uno de los temas que más me gusta fotografiar es la interacción entre los peques y sus padres, y el porteo es un ejemplo de estas escenas.

Te dejo con algunas fotos de nuestra última sesión.

Y tú, ¿has utilizado en alguna ocasión un portabebés? Si es así, ¿cuál es tu experiencia con el porteo?

Hasta la siguiente semana 🙂

Por qué soy una espectadora privilegiada

Por qué soy una espectadora privilegiada

Cuando te pasa algo maravilloso, ¿no corres a contárselo a alguien? Si te sucede algo fuera de lo normal, ¿no sientes que si no lo hablas con alguien te va a estallar el corazón? Lo bonito está para compartirlo. Si no, no tiene gracia. Y además, así se disfruta el doble.

Por ese motivo, para celebrar el 2º cumpleaños de mi estudio fotográfico, decidí ofrecer sesiones gratuitas, cortas pero intensas, los sábados de febrero. Para compartir mi alegría. Si me la quedaba solo para mí, pues se me hacía corta y sin sentido. Mejor expandirla por el universo. ¿Y qué mejor manera que fotografiando a mis familias?

Dicho y hecho. Este último sábado, tuve la primera tanda de mini sesiones con las familias que se acercaron al estudio a celebrar conmigo el aniversario.

Y a pesar de que las fotos de estudio no son lo que más me gusta (me siento un poco encerrada y prefiero la libertad que te permite una sesión en exterior o la naturalidad de tu hogar), he disfrutado de este primer sábado de sesiones de una forma que no habría imaginado. Y la razón es una: poder ver vuestras familias crecer.

Es precioso ver a tu propio niño crecer, a tu pareja evolucionar a tu lado, a comprobar como el entorno, tu casa, tus hábitos, tú misma, cambiáis a lo largo de los años. Pero tengo que decirte una cosa. Soy una espectadora privilegiada. Puedo ver, además, cómo se transforma tu familia. Y eso, querida mía, es una experiencia digna de ser compartida también.

Hoy voy a dejar que las imágenes hablen por sí solas y yo me voy a quedar aquí, calladita, observando las fotografías pasar. Con una sonrisa en la cara y pensando en el próximo sábado.

La sesión de embarazo de Patricia (el antes).

Este tipo de sesiones suelen ser más tranquilas (por razones obvias) y algo menos naturales. Cuando hay niños de por medio, todo es más movido y al estar más pendientes de ellos, al final acabas olvidándote de la cámara. Son ellos quienes marcan el ritmo.

Pero cuando el peque todavía no está aquí, la sesión es más estática y la protagonista acaba posando un poco (aunque yo siempre estoy a la caza del momento más natural, sin que te des cuenta).

Aun así, la belleza de la maternidad siempre resulta impactante. Patricia estaba así de guapa. Y es que la alegría no se puede esconder. Siempre sale, a raudales y sin pretenderlo.

Patricia y su familia: una sesión de estudio (el después).

Así que hace dos años, Patricia venía para hacerse una sesión de fotos a lo grande, con su peque en camino. Y este sábado he podido descubrir su carita. La he visto caminar, reír, alborotar al personal, y he conocido a su papá. ¿No es maravilloso? Lo es, mucho. Se apodera de mí un buen rollo descomunal. Siento que mi trabajo tiene sentido.

Mirad y sonreíd, como lo estoy haciendo yo.

Así que, sí, puedo decir en voz alta que soy una espectadora privilegiada. Que me siento con suerte cuando se me da la oportunidad de contemplar algo así.

Ya estoy pensando en el sábado que viene. En las familias que vendrán al estudio. ¿Qué nuevas sorpresas me deparará? ¿Seré testigo de más antes y después? Ya te contaré.

¡Feliz semana!

Aspectos a tener en cuenta a la hora de elegir fotógrafo para la comunión de tu hijo

Aspectos a tener en cuenta a la hora de elegir fotógrafo para la comunión de tu hijo

En el momento en el que escribo esto, afuera hace un frío intenso y dentro la calefacción está a tope. Pienso en los contrastes, en el paso del tiempo, en lo difícil que se me hace ahora mismo proyectar mi mente hacia el futuro, a un momento en el que la temperatura sea suave, pueda dejar el abrigo olvidado en el perchero de casa y salir sólo con mi cámara a fotografiar.

Miro al Señor Bajito. ¿Qué clase de magia ha obrado en él y lo ha hecho crecer tanto y tan rápido? Ayer era un bebé y hoy es todo un hombrecito con carácter y personalidad para parar un tren.

Se me hace un nudo en la garganta cuando me doy cuenta de que en nada, el tiempo volverá a envolverlo todo con su manto de invisibilidad y dentro de unos meses volveré a pensar en todo esto, en cómo suceden los acontecimientos de rápido, en otro estirón sorprendente, en una nueva época de transición. Cuando me quiera dar cuenta, el Señor Bajito se hará mayor y empezará a tomar sus decisiones de manera irrevocable.

Y todo esto me viene a la mente por pensar en un evento importante que muchas familias celebrarán en unos meses. Se trata de una transición, de una decisión que marca, de alguna manera, el cambio del niño al adulto. Casi nada.

Pero vamos a sacudirnos la nostalgia porque en realidad se trata de una fiesta. De algo que, por ser especial, nos gusta compartir con las personas más cercanas.

Estoy hablando de la Comunión.

Si eres una de esas personas inmersas en la preparación de este evento, te comento varios puntos a tener en cuenta a la hora de elegir al fotógrafo encargado de documentar ese momento.

Ten en cuenta los plazos de tiempo

Puede parecer un locurón de preparativos, organización y despliegue de medios, y en cierto modo lo es. Pero la realidad es que si tu hijo o hija hace la comunión este año, seguramente ya lo tengas casi todo listo o, como poco, pensado.

Las sesiones de fotos son de esas cosas que hay que planear con tiempo, así que si aún tienes este punto por resolver, te explico los dos motivos principales por los que deberías empezar a buscar un fotógrafo:

  • los fotógrafos en esa época tenemos la agenda más llena, si lo dejas para muy tarde probablemente la persona que quieres no estará disponible justo en la fecha en la que lo necesitas
  • si deseas realizar algún recordatorio o algún producto que se tenga que encargar para regalar el día de la celebración, debes pensar en los plazos de entregas del fotógrafo más los plazos de fabricación de la empresa que los hace

Todo suma, y al final, tenemos los días contados de aquí a ese día especial marcado en el calendario desde hace tiempo.

¿Qué prefieres?: fotos tradicionales o fotos llenas de naturalidad

Entre tú y yo, una pregunta, ¿te sientes identificada con tus fotos de comunión? Me refiero a si cuando las ves, te gustan de verdad. Ya sé que les tienes cariño, pero no me refiero a eso. ¿Te reconoces en ellas y recuerdas cómo eras en aquella época cuando las miras?

Yo, definitivamente, no. Es más, me veo disfrazada y forzada a componer gestos que nunca saldrían de mí de forma natural.

Claro que a los 9 años no me daba cuenta de cómo echaría de menos unas fotografías más espontáneas que las que tengo. Porque entonces, no era consciente de que cuando tomé la comunión lo que estaba haciendo era dar un paso importante hacia la madurez. En nada dejaría de ser la niña que era para convertirme en adolescente (insertar cara de pánico aquí).

Es una edad importante, un tiempo que deberíamos meter en una botella para que nunca más se escapase. Pero el tiempo sigue su camino, y ellos, muy a nuestro pesar, también. Así que parece que la única posibilidad que nos queda es guardar todo esto en formato foto.

Y tú, como madre, ¿qué esperas de estas fotos? ¿qué  quieres ver en ellas? Y a tu hijo, ¿le motiva hacerse la fotos? o le parece un rollo estar delante de la cámara y poner poses raras y prefabricadas.

Antes no existía la opción de elegir, pero ahora puedes decidir qué tipo de fotografía es más acorde con lo que de verdad quieres.
Te recomiendo que mires las fotografías de los profesionales que tienes en mente. Antes de contratar a alguien, observa bien sus galerías, en ellas verás si te gusta el estilo o no va contigo.

Fotografía documental de comuniones.

Si tras mucho pensar estás convencida de que prefieres tener unas fotografías alejadas de las tradicionales poses y más cerca de la naturalidad, eres de las mías y te doy la bienvenida a la fotografía documental.

¿Hay algo más bonito que sostener una imagen y reconocer la actitud, el carácter y la personalidad de su protagonista? Sí, lo hay. Y es sostener esa imagen, reconocer todos los rasgos únicos de las personas que aparecen en ella, pero después de que hayan pasado varios años.

El tiempo, de nuevo.

Seguir reconociendo la alegría de ese momento pasado, que te vengan a la memoria pequeñas anécdotas, que esa imagen contenga las emociones vividas: la ilusión, el espíritu de celebración, la diversión.

Eso sólo se consigue dejando que las personas que están delante de la cámara se sientan libres de ser quienes son. Protagonistas de su momento. Y es así como concibo todas mis sesiones, incluidas las de comunión.

Así que, en resumen, los aspectos a tener en cuenta para elegir bien al fotógrafo de la comunión de tu hijo podrían resumirse en tiempo y estilo.

Si aún no lo tienes claro, busca un calendario y cuenta los días que faltan para la celebración de la comunión. Antes de que te entre el agobio del siglo, respira hondo, y piensa si te gustaría crear un álbum más parecido al que tú tienes de tu comunión o si te gustaría probar con algo diferente.
Si optas por esto último, te invito a que estudies las fotografías que hago. Y si te gusta lo que ves, no dudes en contactar conmigo.

Por qué el mejor regalo que puedes hacer estas navidades es un día en familia

Por qué el mejor regalo que puedes hacer estas navidades es un día en familia

En el 50 aniversario de boda de mis abuelos, estuvimos bastante tiempo preocupados con lo que íbamos a regalarles. Era una ocasión que se merecía algo fuera de lo normal, nada del típico detalle para salir del paso. Necesitábamos una idea diferente y que estuviera a la altura de esta celebración. Algo bonito, que denotara afecto y que fuera más allá de lo material.

Así que después de comernos bastante la cabeza se nos encendió la bombilla por fin y te adelanto que ha sido el regalo que más ha emocionado a mi abuela de todos los tiempos. Y eso que yo a mi abuela la recuerdo como una persona que se emocionaba poco, al menos aparentemente. Así que, ¡éxito rotundo!

¿Sabes lo que fue? Pues sí, fotografía de familia.

No sé de quién partió la idea, pero nos fuimos todos a un estudio fotográfico de mi ciudad y nos hicieron un reportaje. Después, con todas las fotos, se montó un cuadro a modo de árbol genealógico que hizo que a mi abuelo se le saltasen las lágrimas.

El mejor regalo es tu tiempo

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Aunque el regalo fue precioso, creo que ella se emocionó por el momento que vivió con todos nosotros. Nos fuimos todos a comer, pasamos un día agradable. Hijos y nietos, todos juntos, celebrando la vida y el paso del tiempo. Y para culminar, el regalo que se llevó a casa era algo intemporal que ahora han heredado los hijos y que en algún momento heredaremos los nietos. Un trozo de las vidas de las personas que formaron parte de la suya.

Por eso, si de verdad quieres hacer un regalo especial estas navidades, te aconsejo que regales experiencias. Tu tiempo, tu compañía, tus abrazos… Y si además eso se guarda para siempre, el regalo está destinado a ser el mejor del mundo, porque la experiencia se habrá convertido en un recuerdo imborrable.

Y una de esas experiencias bien puede ser participar de una sesión fotográfica con las personas que más quieres.

Para los abuelos, pero también para los tíos, amigos y demás familia

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Ahora, como fotógrafa, también me han encargado regalos similares para los abuelos. Me parece simplemente perfecto y me saca una sonrisa de complicidad al recordar el aniversario de los míos.

A veces la familia opta por hacerse una sesión y luego regalar las fotos a los abuelos. Pero mi recomendación suele ser que los abuelos pasen un rato con vosotros también, y que esa sea la sesión.

Será un día divertido y diferente del que participaréis todos juntos. Imagina una sesión con todos los peques de la familia, o una en la que salgáis todos los hermanos. ¿Qué me dices de una sesión fotográfica de madre e hija? Las posibilidades son muchas.

Un día en tu vida.

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Otro excelente regalo, en el que quizá no hayas reparado, es documentar un día cualquiera de tu vida.

No tiene por qué ser un día especial, como una celebración, una festividad o una fecha destacada del calendario. A veces tener plasmado cómo es el día a día con las personas que quieres es un recuerdo de valor incalculable. Porque esas imágenes cuentan tu historia real.

El resultado puede ser un álbum, pero también puedes dejar volar tu imaginación y hacer una composición de algunas de esas fotografías con marco, o realizar algo similar a lo que te comentaba al comienzo de esta entrada.

Abajo lo material, arriba lo sentimental.

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Al final, después de todo, los mejores regalos son los que te tocan la fibra.

A mí me gusta pensar que ofrezco experiencias para toda la familia que se convertirán en recuerdos que todos querrán conservar. Pequeñas cápsulas de tiempo que les muestran lo fantásticos que son cuando están juntos. Experiencias reales + tiempo + memoria. Esa sería la combinación perfecta y esa es la esencia de la fotografía documental de familia.

Pero por encima de todo eso, pasar tiempo de calidad con los nuestros debería estar en el top 3 de nuestras prioridades, ¿no crees?

Déjate llevar por la intuición y trata de no sucumbir bajo el bombardeo de anuncios comerciales. Repite conmigo: estas navidades, lo vamos a conseguir.

Y si decides regalar fotografía, avísame. Me encantará que cuentes conmigo.

 

Lugares que inspiran

Lugares que inspiran

La semana pasada te hablaba de inspiración, de algunas acciones que podíamos llevar a cabo para cuando ésta se marcha de vacaciones. Hoy quiero hablarte de lo importante de salir y abrir bien los ojos y la mente para ver a nuestro alrededor.

Y es que, este fin de semana pasé dos días en un lugar increíble, lleno de inspiración por cada rincón. Un sitio lleno de magia, de personalidad, de historias escondidas en cada uno de sus rincones. Algunas tuve la ocasión de conocerlas de primera mano, ya que dos de los amigos que nos acompañaban habían tenido la suerte de pasar días en aquel albergue en su época escolar.

Las paredes hablaban, y no me cabe duda de que entre ellas ocurrieron mil y una historia que ahora recuerdan con cariño cada uno de los niños que pasaron allí algunos días.

Cuando los lugares hablan

Mis alumnas saben que adoro los lugares abandonados, las casas en ruinas y las paredes sin pintar y con desconchones. Pero no sé si saben por qué me flipan estos sitios. Porque sí, me flipan. No puedo expresar con palabras lo que siento al ver una casa con ventanas rotas, maderas roídas y paredes que parece que llevan siglos sin pintar.

Pues lo que realmente me atrapa, no es otra cosa que el imaginar las historias que esconden las paredes. Una cosa cuidada puede que también las guarde, pero no las cuenta de la misma manera, ¿no te parece?

Pero bueno, volvamos al albergue de Luriezo, que es donde tiene lugar la historia de hoy.

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Los detalles son importantes

Es verdad que cuando no conocemos un sitio, lo vemos de otra manera. Con más atención seguramente. Es más fácil que nos dejemos atrapar por su belleza y que seamos más conscientes de los detalles. Así que cuando la inspiración te falle, busca ciudades, pueblos y rincones que no conozcas. Paséate por ellos. No tendrás que hacer mucho más, porque tus sentidos se abrirán de golpe y de par en par ante lo que te encuentres.

Observar la luz, tocar las texturas, deleitarte con los colores. Todo se vuelve una experiencia sensorial que te atrapa y te lleva directamente a un estado creativo que luego enriquecerá tu forma de fotografiar.

Después del click

Mi forma de hacer fotografía es un poco alocada. Cuando hago fotos para mí, casi siempre estoy con la familia y con los amigos. Por eso voy siempre rápido, casi sin pensar. Mis fotos salen de forma instintiva. Lo veo, me gusta, lo quiero, lo fotografío. Todo en décimas de segundo, porque después tienes que atender niños y hablar con personas adultas. Si quiero estar presente en ese sitio, todo tiene que ocurrir de forma rápida, sin pararme demasiado a pensar, para tener tiempo de estar allí.

Por eso cuando llego a casa y veo las fotos, vuelvo de viaje. Y ahora sí, a mi ritmo. Soy capaz de seguir disfrutando de esos espacios con una luz que atrapa la mirada y que dibuja cada uno de los objetos. Y me paseo por la escena una y otra vez, descubriendo cosas que mi mente vio, pero mis ojos no tuvieron tiempo.

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Un fin de semana con amigos en un sitio mágico, sin duda es una gran píldora de inspiración.

Otra gran píldora de inspiración, la tendremos el próximo lunes en nuestro curso InspirArte con el cine. Van a ser 10 días de trabajo bonito, con el que además de aprender un montón, vamos a disfrutar muchísimo de encontrar inspiración en películas para luego ponerlas al servicio de nuestras imágenes. ¿De verdad te lo vas a perder?

 

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